Lección 198 Vacíense. Libérense. Sean vírgenes.
Leccion Numero
Lección
No. 198
Vacíense. Libérense. Sean vírgenes.
1. Vaciados de todo lo que no es de Dios, gracias a la acción del Espíritu de Dios, en ustedes por el recto sentido de limpieza (examen de conciencia y confesión) esfuércense por la acción del Espíritu en ustedes en cortar toda clase de cadenas o ataduras que les impidan elevarse a Dios y elevarse en Dios.
2. No solamente es malo el pecado en si, por ser nocivo para la relación de ustedes con Dios; esto es, para vivir con Dios; sino que también son pecaminosas y malas las cadena que les impiden desprenderse de los estados y situaciones de pecados.
3. Son estados y situaciones de pecado todos los estilos y hábitos de desamor. Pues el pecado es la más ostensible expresión de desamor.
4. Las culturas sin amor son por tanto estados pecaminosos. Los hábitos culturales de desamor son estados opuestos a la voluntad y plan de Dios.
5. El amor es lo que Dios quiere que ustedes vivan y practiquen, ustedes de modo individual, si ustedes son de Él.
6. Para ser de Dios, una de las actitudes más fundamentales es la necesidad de cortar toda clase de cadenas que en lo individual no los dejen a ustedes en sí, elevarse con libertad y obrar con libertad en la escala del amor, plan y voluntad de Dios.
7. Entre otras ataduras que apartan del amor, querer, plan y voluntad de Dios, recuerden estas:
- Sentir, pensar y afirmar obsesivamente: "No puedo cambiar, porque yo soy así. Este es mi carácter. Este soy yo. Así soy ya si me muero"
- Sentir, pensar y afirmar "aquel, (refiriéndose a los otros) es esto o aquello y ese así es y así seguirá siendo, porque el que es, jamás dejará de ser"
- La memoria persistente de ustedes anclada fija y obsesivamente al modo o modos que conocen, a las experiencias que recuerdan y han vivido, es una cadena limitante o destructora de la libertad que necesitan para vivir el plan, criterio y voluntad de Dios.
8. Desencadénense de toda clase de malas experiencias, en el seguimiento del querer y voluntad de Dios.
9. La enseñanza de la esclavitud que se pregona, consiente en acatar sin posibilidades de alternativas, la voluntad de Dios al modo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen: "Que ella (la voluntad de Dios) se haga en mi"
10. Es mandamiento y voluntad de Dios el amor, porque El es amor: "Ustedes amen, Esto les mando: que os améis unos a otros" Esto exige vivir a plenitud conforme al ser de Dios. Esto es: dejar que Dios viva y obre en ustedes, con ustedes y desde ustedes al modo de Él.
11. No juzguen. En consecuencia no condenen. Lean 1 de Corintios 13. Lean y vivan a profundidad esa lección. Que ese texto sea para ustedes y en la formación de las células trinitarias de climatización, objeto especial de estilo de vida para ustedes y por tanto de especialísima de atención.
12. No se queden mirando hacia el pasado, como estatuas de malos recuerdos. Miren cada uno de ustedes hacia Dios. Si tal hacen, aprendan a volar en Dios; esto es: a vivir según el Evangelio. Ustedes se ejercitan en volar viviendo y haciendo según Dios y Dios con ustedes hace y vive en ustedes y a través de ustedes en los otros, por el ejemplo de ustedes.
13. Hoy mismo libérense de malos hábitos, costumbres, y recuerden: perdónense hoy, aquí y ahora ustedes a ustedes en sí y perdónense los unos a los otros.
14. Perdonar es amar. Ámense los unos a los otros y a ustedes en sí mismos.
15. El amor es desmemoriado para recordar ofensas. Solo tiene memoria para comprender, servir y perdonar.
16. Ustedes amen. Por amor perdonen. Perdónense los unos a los otros y a ustedes en sí mismos.
17. Dejen de juzgar y condenar. Rompan esas ataduras. Vacíense del peso de sus malos recuerdos. sean libres. Esta es la mejor forma de ser vírgenes.
18. No esperen a mañana ahora y aquí comiencen a ser libres y limpios. Esto es: a tener amplitud virginal, capacidad para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador Resucitado, como María Santísima la Inmaculada Concepción.
19. Oren, oren, oren.
Oren siempre.
Sean oración.
