Lección 229 Sean más prudentes.
Leccion Numero
Lección
No. 229
Sean más prudentes.
1.- No se descuiden. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración. Oren y vigilen.
2.- Recuerden todos, sacerdotes y seglares y religiosos, que son vasos de barro con un gran tesoro dentro, que es la semilla eficaz del reino de los cielos.
3.- No olviden todos, sacerdotes, religiosos y seglares, que a cada uno se le ha depositado, para su custodia, conservación y multiplicación un gran tesoro.
4.- Recuerden todos, sacerdotes, religiosos y seglares, que Dios es exigente y que, Él, como lo dijo el siervo infiel, es exigente y exige cosechas aún donde no ha sembrado.
Esto es: Dios no gusta perder a las ovejas del rebaño.
5.- Sean prudentes. Revístanse de la prudencia de Dios. Medios tienen y asistencia.
Oren, oren, oren... Oren y vigilen. Sean oración y vigilancia.
6.- Recuerden igualmente que el malo es enemigo de Dios y, como tal, anda como león hambriento, en acecho constante de los rebaños de Dios, para herir y robar a sus ovejas con maldad; para vengarse de Él. Vencido está; pero no duerme. Huyan de Él. No le den oportunidades.
7.- Recuerden igualmente! El malo tiene miles de caras y miles de disfraces; para sorprender y aprovecharse los usa con astucia. Abran todos sus sentidos y sean prudentes. No se aparten de Dios. Refúgiense en María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen.
8.- Todos sacerdotes; religiosos y seglares tienen riesgos. Cuando más cerca están de Dios más riesgos tienen. Pueden ser sorprendidos, heridos y muertos, si no son prudentes.
Recuerden: Después de las grandes victorias, por imprudencias, se pierde la guerra.
9.- Estén prevenidos. Sean prudentes. Oren, oren, oren....Oren siempre. Sean oración. Oren y vigilen.
10.- Examínense a fondo. Confiésense con el presbítero. No lo hagan solos, pretendiendo, con ingenuidad, ser más íntimos. Son indispensables las piscinas naturales de la gracia (Confesión con el presbítero), las cuales, cómo toda piscina, son diferentes, exteriores e independientes del aquel que las utiliza.
11.- Los presbíteros, son, por gracia especialísima, las verdaderas piscinas de la gracia. Déjense usar con eficacia.
Recuerden, eso sí, que, aunque especiales, son del mismo barro de todas las ovejas. Recuerden, igualmente, que esto es así; para que puedan comprender, por experiencias propias, la dolorosa realidad de las caídas y extravíos de sus semejantes.
12.- El pastor es pecador para que entienda al pecador. Recuerden esto los presbíteros.
13.- Cada presbítero es constituido pastor de numerosas ovejas y corderos del rebaño de Dios.
Él, por tanto, tiene ante Dios, la responsabilidad de las ovejas y corderos que le son encomendados.
14.- Que cada presbítero y pastor recuerde la Parábola de los talentos. (Mateo 25:14-30).
Que también recuerde los anatemas hechos por Dios a los escandalosos. (Mateo 18:1-14).
15.- Una de las formas gravísimas de escándalo, es la insensatez de los presbíteros en el tratamiento de las almas pecadoras.
Recuerden: cada pecador es una oveja descarriada del rebaño de Dios que, en sí, tiene como precio la sangre redentora de Jesucristo, el Salvador resucitado.
16.-Dios es exigente y celoso con cada una de sus ovejas. Que el presbítero lo entienda. El saca réditos al máximo con relación con sus ovejas.
17.- Cuiden los pastores y presbíteros de no enterrar los talentos recibidos. Al Reino no entrarán si no es en compañía de las ovejas descarriadas, a menos que la pérdida de aquellas- sea a pesar de todo su celo y sus esfuerzos.
18.- Presbíteros: ustedes a semejanza de Cristo, en quien son constituidos guardianes o pastores de sus semejantes, son pastores.
El pastor responde de las ovejas que le son encomendadas. Por tanto, él sale en busca de las ovejas extraviadas, para encontrarlas, curarlas y conducirlas e incorporarlas sanas al redil.
De esto responden.
19.- Cuando es la oveja extraviada quien busca a su pastor, éste, debe revestirse de misericordia y alegría para acogerla y socorrerla.
20.- Recuerden los pastores de esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los Esclavos de la Esclava de Dios: Dios Padre, por amor al hombre pecador, no perdonó a su propio Hijo, en el plan absoluto de salvación.
Hará excepción, a esta regla con ustedes?
21.- Todos oren y vigilen, Recuerden que son, ya se les ha dicho, vasos de barro con un gran tesoro dentro. Riesgos tienen. Cuiden el tesoro encomendado. Oren y vigilen.
