Lección 345 Aprendan a confiar
Leccion Numero
345
Lección
No 345
Aprendan a confiar
- Cada vez que van en Nombre del Señor, Dios de ustedes y obran en su Nombre y para Él, no teman, vayan sin temor.
- No pierdan tiempo planeando las empresas de Dios, al modo de los hombres, cuando son enviados por Dios y trabajan para Él. Dejen que Él los guíe.
- Hagan memoria de lo que Dios ha hecho y hace siempre con las personas que lo escuchan y obran para Él, y en Nombre de Él.
- Hagan memoria de lo que Dios ha hecho y hace con ustedes cuando van en su Nombre y son sensibles a su Espíritu.
- Crean, con fe de carboneros que Dios puede hacer hoy y siempre, lo que ha hecho y más, según su plan, criterio y voluntad.
- Cada vez que el Señor haga con ustedes obras grandes e imposibles al modo de los hombres reúnanse ustedes, para reflexionar; para agradecerle a Él y para enriquecer su fe.
- No pasen en silencio y como ingratos las maravillas que Dios hace con ustedes y desde ustedes. Recuerden el evangelio de los diez leprosos. No fue bueno el hacer de los nueve. Sólo uno, tuvo prudencia, humildad y gratitud. Ustedes hagan como este.
- No se apropien lo de Dios.
- Sean mansos y humildes de corazón.
- Tengan gratitud.
- Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
- Bendigan, bendigan, bendigan… Bendigan siempre. Sean bendición.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
- No busquen recompensas cuando obren para Dios. La recompensa, para ustedes, sea el reconocimiento de Dios. Pues Dios es fiel, amante y justo.
- No pretendan ver frutos, cuando obren para Dios. Dejen que Él los vea. Eso baste para ustedes.
- Tras cada siembra, cuéntenle a Dios, lo hecho. Él, cuidará de lo sembrado con sus ángeles y mandará las lluvias de su Espíritu, para que haya fertilidad y gracias.
- Sean mansos y humildes de corazón.
- Den siempre a Dios todo el honor y toda la gloria de cuanto Él haga a través de ustedes. Eso es bueno.
- No se queden sentados en las victorias, a rumiar con imprudencia los logros obtenidos. Eso hace estéril los apostolados y soberbios a los apóstoles. El soberbio es inútil y no ama a Dios. Sean humildes.
- Después de cada empresa alístense, como soldados disciplinados, para la que siga, si Dios quiere.
- Sean como esclavos. Estén listos siempre, para servirle a Dios, quien es el Señor de ustedes.
