Lección 352 Hipócrita: no repares en la paja del ojo del hermano, saca la viga de tu ojo.

Leccion Numero

352

Lección

No. 352

Hipócrita: no repares en la paja del ojo del hermano. Saca la viga de tu ojo.

 

1. Cada año es una medida de gracia; para crecer en la amistad con Dios.

2. Como medida de gracia, cada año permite hacer un alto personal e individualmente y comparar, no lo de afuera con lo de afuera; sino lo interior personal con lo de afuera.

3. Para comparar hay que tener certeza sobre la realidad de lo que se compara; para sacar conclusiones acertadas.

4. Toda comparación tiene una finalidad especifica. Generalmente de perfeccionamiento.

5. El perfeccionamiento es crecimiento.

6. El crecimiento real no se da, en los seres vivos, por agregación o añadidura, de afuera hacia adentro; sino a la inversa, de adentro hacia afuera.

7. Crecer en Dios, es la finalidad del hombre.

8. Hacerlo, esto es, crecer en Dios, es la finalidad del prudente. Por tanto, es un acto serio y profundo, querido, aceptado y decidido.

9. Vivir a plenitud el Evangelio, es la muestra real del creyente, el modo de crecer en su amistad con Dios, según el plan criterio y voluntad de Dios, aceptado libre y voluntariamente por el hombre.

10. Cada año, en su término y comienzo, plantea, para el hombre, un reto y, por lo mismo, constituye un alto, para enfrentar, de modo individual, la propia realidad. Por eso es prudente hacer, para el creyente los inventarios morales de sus actos.

11. La Orden trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los esclavos de La Esclava de Dios, es un medio eficaz de llevar al individuo, en cualquier estado, ambiente o circunstancias, a través de frecuentes confrontaciones o exámenes individuales y personales, a vivir la realidad del Evangelio; para acertar y crecer en la amistad con Dios o cristofinalización.

12. Esta Orden, no es una orden más en la Iglesia. Realmente no lo es, en el sentido legal. No está llamada a ser, ya se ha dicho, una entidad instalada en cánones específicos, con constituciones y doctrinas sólidas.

Es una fuerza que, como el agua, está llamada a irrigar y fecundar. Su finalidad es hacer cristianos. Por tanto, cuando logra ese objetivo desaparece absorbida por la Iglesia, de la cual es parte viva y a la cual debe acatar de modo irrestricto e incondicional.

13. La Orden trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios, no es émula o rival ni está en contraposición de ninguna de las órdenes, institutos o instituciones existentes. No va contra ninguna comunidad eclesial, ni contra nada de la Iglesia o contra aquella. 

Esto debe ser claro para cada uno de sus fieles, quienes deben ser los fieles de la Iglesia católica, apostólica y romana, a la que están destinados sin alternativas.

14. Cada uno de los fieles esclavos de la Esclava de Dios, es un creyente que se prepara para vivir a plenitud el Evangelio, que es la vida de Dios; por tanto, debe saber que, su única finalidad es ser cristiano y que, por tanto, logrado ésto, solamente es un fiel irrestricto e incondicional de la Iglesia católica, apostólica,  romana confundida en Cristo, su único Señor y único Dios.

15. El cristianismo, vale decir: la cristofinalización, es la opción de los esclavos de la Esclava de Dios. Acto que se cumple por libre y voluntaria decisión de cada uno de estos fieles.

16. Si la cristofinalización, que es: "aceptar, vivir y proclamar el Señorío de Jesucristo, el verdadero Dios y hombre verdadero, nuestro Salvador resucitado", es la opción de los esclavos de la Esclava de Dios, ella constituye, no una instalación, sino una vida o fuerza de vida individual, para cada uno en particular. Por tanto, es la aceptación individual, personal, libre y voluntaria de la cruz, para seguir a Jesucristo.

17. El esclavo de la Esclava de Dios debe saber, sin lugar a equívocos o engaños, que su vocación es a la entrega personal a Jesucristo. Que no puede ser "esclavo de la Esclava de Dios" si, como María Santísima, la Esclava de Dios por amor, no acepta, en su persona, el plan, criterio y voluntad de Dios, que es la aceptación de Dios, como único Señor y único Dios.

18. El esclavo de la Esclava de Dios debe saber, inequivocamente, que, para aceptar a Dios, él, debe ser virgen, como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, su Madre, Maestra y Modelo, consciente de que, virginidad es limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios.

19. Por tanto el esclavo de la Esclava de Dios, debe esforzarse individual, personalmente y por amor a Dios, en ser limpio y libre de todo lo que no es de Dios. Esto es: debe ser virgen.

20. La virginidad que permite recibir, vivir y dar a Dios, es un estado proceso o, mejor explicado, algo permanente, pero que crece y que, por lo mismo tiene vida y está en movimiento que avanza, creciendo, hacia la perfección, en la vida de la gracia.

21. El esclavo de la Esclava de Dios, debe, por tanto, crecer constante y persistentemente en su amistad o vida de relación con Dios.

Esto requiere claridad sobre la propia realidad. Por eso, requiere examen serio y prudente de la propia conciencia, de la propia vida y de los propios actos, sobre el mundo y en el tiempo en que se vive.

22. El sentido de los inventarios y balances morales que, en cada año, a su término, debe hacer el esclavo de la Esclava de Dios, radica, por tanto, en la necesidad de permanecer, crecer y dar frutos, en el estado proceso de virginidad, en orden a la cristofinalización que, como ya se ha dicho, es aceptar, vivir y proclamar el Señorio de Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.

23. El crecimiento propuesto, sabido y aceptado por el esclavo de la Esclava de Dios, con libre decisión y voluntad, no es un agregado que parte de fuera hacia adentro, sino, al contrario, de adentro hacia afuera, como sucede en el crecimiento normal en todos los vivientes.

24. Jesús ha dicho:

"Lo que daña no es lo que entra al hombre, lo cual va al estómago y sale; sino lo que sale de su corazón".

Es en el corazón del hombre donde residen y de donde salen el bien o el mal,  lo bueno o malo.

Por tanto, cada esclavo de la Esclava de Dios debe tener presente y esforzarse en limpiar y liberar su corazón de todo lo que no es de Dios, para ser virgen, a fin de recibir, vivir y dar a Dios, en orden a la cristofinalización.

El y no su hermano, debe esforzarse en hacerlo; aunque el hermano, a su vez, está también llamado a hacerlo; pero con la misma libertad y por propio criterio y voluntad.

25. Recuerde siempre el esclavo de la Esclava de Dios que en ésto, como en todo, no se engañe, lo dicho por Jesús:

"No repares en la paja metida en el ojo de tu hermano.mHipócrita: quita primero la viga que tienes en tu ojo".

Lo cual equivale a:

"Virginízate. Se virgen tú, para que tu puedas ser salvado, con la salvación de Jesucristo. Para que puedas recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la cristofinalización".

26. Exáminense a fondo, con humildad y con prudencia, para tener disposición de cambio.

27. Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración, para tener aptitud de cambio.

28. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, para ser vírgenes, conscientes de que la virginidad es limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios.

29. Sean vírgenes, para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero en orden a la cristofinalización (aceptar, vivir y proclamar el señorio de Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero)

30. Para ser vírgenes, báñense con humildad y con prudencia, en la piscinas naturales de la gracia (confesión con el presbítero).

Acta Status

corregida
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