Lección 358 Dios es irrepetible
Leccion Numero
Lección
No. 358
Dios es irrepetible
1. El estilo de Dios es único; porque es su estilo.
2. Dios no se repite. El obra como quiere y según su plan, criterio y voluntad.
3. Recuerden lo afirmado por Jesús:
"El viento sopla como quiere...
Así es el Espíritu de Dios..."
4. No es prudente exigirle a Dios uniformidad en su manera de hacer; porque El es Dios y El hace como quiere.
5. En lo antiguo, los observadores de la ley de Dios fallaron en el plan de Dios; por juzgarlo, a Él, según el modo de ellos.
Cuando Dios les habló por los profetas, crucificaron o mataron a los profetas.
Cuando Dios les habló por Jesucristo, crucificaron a Jesucristo. Teman desoír a Dios por ser prudentes al modo de ustedes.
6. La verdad que Dios Padre ha querido, revelarle al hombre ya está revelada en Jesucristo.
7. La verdad revelada por Dios, tiene como finalidad que el hombre conozca y ame a Dios, en orden a su felicidad o posesión de Dios. Ese es el Secreto de la vida eterna.
8. Dios inspira y revela al hombre, no la verdad ya revelada, sino la forma de entender y asimilar esa verdad.
9. Estas lecciones son formas pedagógicas, amorosamente reveladas por Jesucristo, para entender y asimilar, al modo individual, la verdad revelada, la cual está confiada al magisterio de su Iglesia.
No son verdades nuevas; son luces claras para entender, asimilar, vivir y practicar, de modo individual, la verdad revelada.
10. Dios quiere que la verdad revelada no quede guardada e inútil, como el único talento confiado al siervo inútil. El quiere que esa verdad se viva, de modo individual y de frutos abundantes.
11. Con estas lecciones Jesucristo quiere que, cada persona, de modo individual, encarne y viva la verdad que está revelada y confiada al magisterio de la Iglesia que El fundó.
12. La Orden Trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios, no es, como ya se ha dicho, una orden el sentido canónico de las ya existentes. Es, únicamente, un estilo; una manera de ser y de hacer.
Es el estilo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, propuesto como digno de ser imitado, en orden a vivir los santos Evangelios o estilo de Dios, propuesto en la persona de Jesucristo, a quien María Santísima imita.
13. La novedad, en esta Orden y en estas Lecciones y Actas, está en la forma insólita, nunca antes usada de ese modo, como Jesucristo enseña, paciente, persistente y amorosamente, para comprensión, asimilación, vivencia y práctica de la verdad revelada.
14. Nadie busque verdades nuevas, en esta insólita manera de enseñar de Jesucristo, con Actas y Lecciones.
Todos busquen, con humildad y con prudencia, las enseñanzas para vivir, de modo individual, la verdad revelada, para hacer individualmente efectiva la redención de Jesucristo.
15. Los integrantes de la Orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios, que deben ser todos los cristianos, no están llamados a instalarse; sino a vivir el Evangelio, de modo personal, haciendo posible que Jesucristo pueda ser reconocido a través de su modo de ser y de hacer.
En este sentido, esta Orden se confunde con la Iglesia fundada por Jesucristo, a la cual está sometida irrestricta e incondicionalmente.
16. Cuando el fiel de esta Orden, vive el Evangelio, desaparece de ella, para permanecer en la Iglesia verdadera, que es su meta próxima.
17. La Orden tiene como finalidad hacer vivir el Evangelio a sus integrantes, para que sean miembros vivos de la Iglesia verdadera fundada por Jesús. Por eso, ella se mueve en la Iglesia. nace y muere en aquella. Es sumisa, en su forma irrestricta a la Iglesia y dócil a las jerarquías eclesiásticas.
18. Estas Actas y Lecciones no tienen su límite o marco específico, porque están destinadas a enseñar y a hacer vivir lo que está depositado en la Iglesia fundada por Jesús, que es la Verdad Revelada, con sus dogmas y doctrinas.
19. Que no sea piedra de tropiezo, por prudencia al modo de los hombres, lo que Jesucristo enseña amorosa, paciente y persistentemente, mediante esta forma novedosa de enseñar. Recuérdese que Jesucristo es Dios y que Dios es irrepetible y único en sí. Por tanto su estilo es suyo y no al modo de los hombres.
20. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
