Lección 362 Para vivir el Evangelio sean pequeños
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Lección
No. 362
Para vivir el Evangelio sean pequeños
1. Miren como se hace el pan.
2. La masa de harina, por sí, no produce el pan.
3. Para que la masa de harina se haga o convierta en pan, se requiere del fermento o levadura.
4. El fermento o levadura, en proporción a la masa es insignificante y desaparece en ella. Esto es: muere, para que la masa se transforme en pan.
5. El pan es una realidad, cuerpo o vida nueva, diferente de la masa y del fermento; pero es una consecuencia de la interacción de los dos, como consecuencia de la entrega humilde o muerte del fermento.
6. ¿Ustedes quieren ver un mundo nuevo? ¿Quieren ver que haya hombres nuevos, en ese mundo nuevo anhelado por ustedes?
Para lograrlo, hay un secreto:
Sean fermento o levadura, ustedes; pero recuerden:
Para el cambio de la masa, la levadura muere en ella.
7. Morir es simbólico. No es tanto la muerte física, como la entrega en el espíritu.
8. La entrega en el espíritu es la virginidad o limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios; la cual permite: recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado verdadero Dios y hombre verdadero, en orden a la cristofinalización.
9. Cristofinalización, ya lo saben, es el acto de aceptar, vivir y proclamar el señorío de Jesucristo, verdadero Dios y hombre verdadero.
10. Recuerden:
Si el grano de trigo no se siembra y muere, no da frutos, permanece infecundo. Pero si se siembra y muere da frutos y frutos abundantes.
Piensen, mediten, reflexionen, en esto.
Ustedes mueran a ustedes; sí, en Dios y en lo de Dios, quieren ser trigos de cosecha.
11. No uno, no unos, sino todos; jerarcas, presbíteros, religiosos y seglares, piensen en esto.
Sepan morir a ustedes en sí.
No se hagan doctores y señores.
Sean como trigos de cosecha. Aprendan, sepan y sean verdaderos fermentos o levaduras en la masa.
Mueran a todo lo que no es de Dios.
No hablen con ostentación.
Vivan.
Dios es vida y los que son de Dios también lo son; porque El, los hace vivos.
12. El que vive no demuestra lo que es. Lo muestra.
13. Dios es indemostrable.
No malgasten el tiempo, en esa vana pretensión.
Muéstrenlo.
14. Para mostrar a Dios, vívanlo.
15. Recuerden:
A Dios no se lo vive sin tenerlo.
A Dios no se lo tiene sin recibirlo.
A Dios no se lo recibe sin ser virgen.
16. Sean vírgenes.
17. La clave en esta Orden Trinitaria, nueva, novísima y novedosa, de los esclavos de la Esclava de Dios, es la virginidad. Sean VIRGENES.
Por eso no es una orden al modo de las ya existentes, de las cuales no es rival sino una súper orden, clima o ambiente o fermento, que es común a todas y cuyo marco es la Iglesia verdadera, en la cual se mueve y en la cual termina. A ella está subordinada, con sumisión irrevocable. Por eso, en ella, caben todos los creyentes: jerarcas, presbíteros en general, religiosos y seglares.
18. Si son vírgenes, Dios es el Señor de ustedes.
19. Si Dios es el Señor de ustedes; El hace en ustedes, con ustedes y desde ustedes lo que El quiere, según su plan, criterio y voluntad.
20. Hablen menos. Vivan más.
21. Cuando hablen no ostenten ustedes poder y sabiduría.
22. La ostentación les quita autoridad y fuerza.
23. La autoridad y fuerza de Dios está en el modo de ser y de vivir.
Y eso requiere la anulación de ustedes, para que Dios sea.
24. ¿Cómo pretenden que Dios sea escuchado y creído en medio de ustedes, en ustedes, con ustedes y desde ustedes, si ustedes hacen ruidos; si ustedes hablan al modo de ustedes con ostentación y vanagloria y no lo dejan hablar?
25. ¿Creen, sinceramente que, cuando ustedes hablan al modo de ustedes, Dios realmente está en ustedes?
¿Qué El habla desde ustedes?
26. Reflexionen.
27. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
28.Sean prudentes. Sean humildes. Mueran.
29. ¿Por qué creen que el mundo no cree en lo que ustedes dicen?
¿Por qué no convencen sus palabras?
¿Por qué ustedes no arrastran a pesar de sus esfuerzos?
¿Creen acaso que sus conductas, en el modo de enseñar, son diferentes, a las de los gentiles?
30. Basta ya: sí no quieren ser desarraigados por sus propias enseñanzas, no traten de demostrar a Dios; ¡muéstrenlo! ¡vívanlo!
Para eso, imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
