Lección 470 No miren hacia abajo, miren a lo alto.
Leccion Numero
Lección
No. 470
No miren hacia abajo, miren a lo alto.
1.- Si quieren acertar en lo de Dios no miren hacia abajo.
2.- Mirar hacia abajo es desprender la vista de Dios y enredarse en las circunstancias transitorias.
3.- El malo enemigo de Dios, no se cansa de señalar lo transitorio como el absoluto. Por eso les aconseja ser prudentes a su modo.
4.- Quien es de Dios sabe que Dios es el Señor y que, aunque proponga cosas aparentemente absurdas, El siempre tiene la razón y eso que aconseja y manda, eso es lo prudente.
5.- Recuerden una vez más se los señalo, a Pedro aquella noche que camino sobre las aguas: mientras se fió en lo aparentemente absurdo de Dios, pudo hacer lo que era absurdo para el hombre. Cuando aparto los ojos de Dios y se fijo en las circunstancias, movido por la prudencia al modo de los hombres se hundió en ellas.
6.- Miren hacia arriba. Esto es: fíjense en Dios, como la meta de ustedes. Oigan y practiquen viviendo su palabra. Si eso hacen descubrirán tarde o temprano que Dios siempre tiene la razón y que, en El, lo aparentemente absurdo, eso es lo razonable y cuerdo.
7.- Abran las Sagradas Escrituras y fíjense en los grandes maestros de la fe- en lo antiguo y en lo nuevo- : miren a Noé, a Abraham, a Moisés, a María Santísima a los apóstoles, a los santos... ¿No es la conducta de ellos un absurdo constante al modo de los hombres y no han tenido - a la postre - un resultado de prudencia?
8.- Ustedes los de esta Orden trinitaria o espiritualidad nueva, novísima, novedosa de los Esclavos de la Esclava de Dios, no miren hacia abajo; miren hacia arriba. No se dejen enredar en las circunstancias temporales, con las cuales el malo, enemigo de Dios, quisiera y quiere confundirlos, partiendo de lo prudente y de lo lógico a su modo, que es el modo de los hombres, no el de Dios.
9.- Ustedes sean vírgenes. Ser vírgenes, ya lo saben, es estar limpios y libres de todo lo que no es de Dios y, por tanto, desinstalados.
10.- Desinstalense y déjense llevar por las corrientes del Espíritu de Dios, las cuales, como es razonable, desembocan siempre en Dios y en lo de Dios.
11.- Desembocar en Dios y en lo de Dios es llegar al Paraíso, Cielo o Reino de felicidad. Esto es: a la plenitud de Dios, a Dios en sí; para lo cual fueron creados.
12.- Oren, oren, oren.
Oren siempre.
Sean oración.
13.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
