Lección 726 Llénense de amor y amen.

Leccion Numero

726

 

Lección

N° 726

Llénense de amor y amen.

 


1- Los que son de Dios se reconocen por el amor; porque Dios es amor. (1 Juan 4,8)


2- El amor es el sello o la marca de identidad de quienes son de Dios. (Juan 13,34)


3- Recuerden: "La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia: se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta." (1. Cor 13, 4-7).


4- Quienes no son de Dios no aman; porque "si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él" (J. 14,23). Y, guardar mi palabra, es asimilarla y vivirla, recordando que "el que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama" (Jn. 14,21). Lean, relean y mediten: 1 Cor. 13 1-3.


5- Les he dado un nuevo mandamiento: "que os améis los unos a los otros" (Jn. 13, 34); porque el mandamiento mayor de la Ley, es: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste. Amarás a tu prójimo como a ti mismo". (mateo 22,37-39).

No amar a Dios y al prójimo es no cumplir los mandamientos de la Ley de Dios. El primero en desobedecerlos fue el malo, mi enemigo. Quien quiera que lo escuche y siga, los desobedece. Ese no me ama.


6- Ustedes, los de esta espiritualidad trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Hija de Dios, han sido elegido y escogido por mi (Juan 15,16); para que cumplan los mandamientos de la Ley de Dios (Juan 15,17), a fin de ser miembros vivientes de mi cuerpo místico y, como tales, mi verdadera familia (mateo 13, 46-50).


7- Para ser auténticamente míos, sean vírgenes; esto es: conviértanse; sean puros o limpios y libres de todo lo que no es de Dios. Eso les permitirá recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador y Resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero: para eso sean puros; porque "el que no está conmigo, está contra mi, y el que no recoge conmigo, desparrama". (Lucas 11,23).


8- Llénense de amor. Llenarse de amor es llenarse de Dios y nadie se llena de Dios sin asearse en su interior. Ese aseo es conversión. Sin conversión personal de cada uno en particular, Dios está a su lado (Apocalipsis 3,20); pero no en su interior. (Juan 13,8).


9- Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.


10- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 


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