Lección 786 Sepan distinguir el continente del contenido
Leccion Numero
786
Lección
No 786
Sepan distinguir el continente del contenido
- Uno es el sirviente, otro es el tesoro que, él transporta.
- Uno es el misionero; otra es la misión que él lleva.
- Uno es Dios; otro es Dios y lo de Dios.
- Confundir esas realidades es caer en el error, cuando la confusión es involuntaria.
- Cuando se confunden por malicia, esas realidades, se cae en la mentira.
- Ni el error, ni la mentira son verdad. Los dos se confunden, identificándose en los resultados.
- El querer de Dios es un tesoro que, a menudo, se confía al servicio de los hombres.
- Confundir el querer de Dios, con el sujeto encargado de su transporte y transmisión, es caer en la mentira, por ella, en sí, o por error.
- Hay que distinguir el continente del contenido. En este caso, cuando se relaciona con Dios, es confundir a Dios y lo de Dios, con el hombre que es portador.
- Tengan cuidado, quienes tengan un carisma, de no confundirse a ustedes con él. Esa confusión es fatal: crea ídolos y genera idolatría.
- En el caso de la Espiritualidad trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los Hijos de la Hija de Dios, su finalidad es la virginidad o conversión personal, en orden a la cristofinalización personal y del ambiente. Confundir esa finalidad con el sujeto que la encarna, es absurdo, sea por error o por mentira.
- Quedarse con el tesoro, separándolo del sujeto o continente, es el mejor secreto para alcanzar y vivir la vida eterna.
- Cuando el sujeto se confunde con el tesoro que lleva o el continente se confunde con el contenido, se cae en la idolatría. Dios, al pretender ser confundido con el sujeto que lo tiene, se aleja y, quien queda visible, sujeto a la adoración, es el sujeto, convertido en ídolo.
- Oren, oren, oren.... Oren siempre.
Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
