Lección 1.218 Miren a la Santísima Virgen e imítenla

Leccion Numero

1218

Lección

No. 1.218

Miren a la Santísima Virgen e imítenla

1. La Santísima Virgen, creatura de Dios, como ustedes, al contrario del maligno, es mansa, prudente y humilde de corazón, como Yo, Jesucristo, su Hijo y su Modelo, uno con su Padre Celestial y con el Espíritu Santo, en el misterio de la Santísima Trinidad.

 

2. La Santísima Virgen en ningún tiempo y lugar, y bajo ninguna circunstancia, pretendió apropiarse de la gloria y el poder de Dios: por el contrario, siempre las reconoció, como lo hizo en su canto del Magníficat.

 

3. Recuerden la enseñanza de Juan el Bautista, manifestada y encarnada expresamente en Ella: "Conviene que Y yo mengüe para que crezca Él, su Hijo Jesucristo.

 

4. Observen e imiten su conducta, frente al milagro producido en las Bodas de Caná de Galilea, como consecuencia de la suplica que le hizo a su Hijo y su Señor, y piensen, pregúntense y respóndanse, si ese logro lo hubiesen obtenido ustedes, quienes están prestos a apropiarse de las manifestaciones de Dios, las cuales dan lustre, ¿Qué habrían hecho?¿Se estarían bendiciendo a Dios y dándole gracias arrodillados y con admiración, y por su poder y su misericordia, o por el contrario, estarían exhibiéndose, como lis pavos reales, como soberbia, para reclamar honores que no les pertenecen? Piensen, mediten y reflexionen.

 

5. En Dios y en lo de Dios, no lo olviden, la única forma de crecer, es descendiendo para que Él crezca, conscientes de lo dicho por Jesús: "El que se humilla será ensalzado y el que se ensalza será humillado" Piensen, mediten, reflexionen.

 

6. Oren, oren, oren...

Oren siempre.
Sean oración.

7. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre y Maestra y Modelo para ustedes.

 

 

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pendiente
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