Lección 105 Método de profundización
Leccion Numero
Lección
No. 105
Método de profundización
1.-Hagan con humildad y entrega, el Seminario "María Señal de Jesucristo".
2.-Permanezcan en oración, mientras lo hagan.
3.-Oren antes de hacerlo.
4.-Oren después de hacerlo.
5.-Sean breves quienes lo dirigen.
6.-Estén dispuestos quienes lo reciben.
7.-Para ser breves y estar dispuestos oren.
8.-Inicien el Seminario con un Rosario o intenciones del Rosario; para hacer presente, a María junto con el Espíritu Santo.
9.-Digan al comenzar:
"Dios mío:
Limpia mi corazón para que hoy día haga tu voluntad y esté contigo."
"Madre y Señora: en tus manos ponemos el Rosario.
Reza por nosotros el Rosario.
Llévanos a Dios.
Únenos. Danos el amor. Danos la paz. Amén. "
10.-Cada lección tenga duración de un cuarto de hora. Sea ágil y cálida. El que hable llénese de Dios, viviendo en oración y respirando amor de Dios. Bendígase y bendiga al grupo en sus entrañas.
11.-Entre cada lección haya una pausa de cinco o diez minutos, según las circunstancias, cantidad de gente y oportunidades.
12.-Sepárense en dos grupos las charlas, en número de 3 siguiendo el sentido trinitario.
13.-Entre cada grupo trinitario de charlas haya un descanso más o menos largo de 10 o 15 minutos.
14.-Si es posible, llénense con cantos las pausas breves.
15.-No se juzguen.
16.-En oración admírense y ámense.
17.-El amor hace que sean tolerantes, prudentes, receptivos.
18.-El final del Seminario sea la misa. El celebrante o el que sea designado para ello, haga una homilía breve y profunda, sobre los efectos del amor de Dios, el plan y acción de Dios en los llamados y elegidos. Haga operante la presencia de Dios y de su amor en los oyentes.
19.-Si hay tiempo para hacerlo, órese en sanación interior y física antes de la misa.
20.-La misa, en todo caso, sea el final, como lo más importante en cada Seminario.
Así comprenderán que el Señor es Dios, el que Es, el Único.
21.-Oren. Oren. Oren.
22.-Bendigan. Bendigan. Bendigan.
23.-Sean bendición.
24.-Sean oración.
25.-Imiten a María.
26.-Que el Seminario deje en ustedes una fiel y firme inclinación a Jesucristo, a quien deben vivir y transmitir.
27.-No hagan el Seminario por ustedes. Háganlo por amor a Jesucristo y con este sentido y sentimiento, no hagan uno solo. Háganlo con la frecuencia que les sea posible, dispuestos a nutrirse y a crecer.
28.-Sólo el trato frecuente hace costumbre; genera amistad, aptitud, estilo.
29.-Límpiense a fondo en las piscinas naturales de la gracia (Confesión).
30.-Sean limpios y serán santos.
Dios vendrá a ustedes y Él, en ustedes, Él, los santifica y perfecciona.
31.-Ser santo es tener a Dios. Estar con Dios. Recibir, vivir y dar a Dios.
