Lección 1.214 Escuchen mi Palabra, vívanla y practíquenla.
Leccion Numero
Lección
Nº 1.214
Escuchen mi Palabra, vívanla y practíquenla.
Recuerden esto: al que llama se le abre; el que busca encuentra; al que pide se le da. Lean, relean y mediten Mateo 7,7.
Dios los ama. Por ese amor les envió a su Unigénito, Jesucristo, para salvarlos.
Jesucristo, el Salvador, vino a ustedes, se encarnó y dio voluntariamente su vida por ustedes. Recuerden lo que les dijo Jesucristo: no hay mayor amor que dar la vida por el que se ama.
Jesucristo, el Salvador de ustedes resucitó y está vivo y presente con su poder, su amor y su misericordia, dispuesto siempre a hacer efectiva su salvación en cada uno de ustedes, si ustedes lo dejan salvarlos aportándole su voluntad libremente a la voluntad de Él.
Déjense salvar. Jesucristo consumó la salvación de ustedes en forma general. No hay otra salvación. Pero en forma particular quiere salvar a cada uno, condicionando por amor, su propia voluntad a la voluntad y libertad de ustedes.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
7. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
