Lección 1.226 Piensen, mediten, reflexionen.

Leccion Numero

1226

 

 

Lección

1.226

Piensen, mediten, reflexionen.

1- Están en la aurora del Día de la gracia de Dios, que es la Zona de Fuego del Espíritu Santo.


2 - Esta zona, a la vez que superabunda en gracias, está cargada de toda clase de peligros espirituales y humanos. Es como si anduviesen sobre una cuerda floja y sobre un abismo profundo.


3 - Si el que avanza sobre una cuerda floja y sobre un abismo profundo, no mira a lo alto, sino a l abismo, se llena de temor, pierde el equilibrio y cae. Lean, relean y mediten: Mateo 14, 22-32.


4 - Recuerden esto: muchos creen en Dios (los demonios también, porque lo conocen); pero pocos le creen. Creerle es lo eficaz y lo importante más aún es lo esencial. Ustedes, hijos de la Madre de Dios, créanle a Jesucristo y verán la gloria de Dios.


5 - En la Zona de fuego del Espíritu Santo, que es la aurora del Día de la gracia de Dios, si quieren acertar en lo de Dios, escuchen, vivan y practiquen el consejo de María Santísima dado para todos en las bodas de Caná de Galilea: "Haced lo que Él os diga" (Juan 2,5). Por tanto, confrontados entre el amor de Dios, por el que Él respeta la dignidad de ustedes, y el libre albedrio que tienen para auto determinarse voluntariamente, sean prudentes: créanle a Dios e inclínense por Él.


6 - El mundo, el Demonio y la Carne, les proponen seducciones espectaculares, con las cuales tientan sus instintos. Ellas pueden estar en armonía con sus afectos; pero en absoluta oposición al plan, criterio y voluntad de Dios.


De la prudencia en el uso del libre albedrio de ustedes depende el acierto o desacierto en la elección que los haga preferir la aceptación de Dios o de su adversario, el maligno o malo.

7.- En estos tiempos, por permisión de Dios, el malo o maligno, su enemigo y enemigo de ustedes, los atrae y los seduce con espejismos fantásticos. Tengan cuidado. Sean prudentes. No cambien los tesoros del Reino de Dios, por baratijas.

8 - ¡Créanle a Jesucristo! No les crean al malo o maligno y a sus seducciones.

Con Dios, son de Dios. Con el maligno, no los son.

¡Escojan!

O Dios. O el mundo, el Demonio y la Carne.

Piensen, mediten, reflexionen.


9.- Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean Oración.

10.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

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