Lección 1.293 No caigan; pero sí caen no se queden caídos.
Leccion Numero
Lección
No. 1.293
No caigan; pero sí
caen no se queden caídos.
Jesucristo les dio el ejemplo. Él cayó varias veces como consecuencia de los pecados de ustedes, bajo el peso de la cruz, que era el castigo merecido de ustedes, porque Él no había pecado. Pero, al levantarse, después de cada caída, les enseñó a levantarse para subir a recibir el premio del amor de Dios que, para ustedes es inmerecido, pero fruto del amor y de la misericordia de Dios.
No pequen; pero si pecan, no se queden caídos. Tan pronto como caigan levántense y corran en busca del amor, del perdón y la misericordia de Jesús, que, en verdad, es el Único y verdadero Salvador.
Si el hijo de la parábola se hubiese quedado caído en medio de los puercos, habría seguido compartiendo con ellos la fetidez de sus miserias; pero él se levantó y fue hacia su padre. Lo que encontró fue su amor y la gracia de una herencia a la cual no tenia derecho.
No juzguen al pecador; no lo condenen. Piensen en el desamor y en la soberbia del hijo mayor que se creía bueno. Y, pensando en ella, no olviden que ustedes, como el hijo que se creía bueno, pueden carecer de misericordia, como él, sin advertir que ustedes pueden ser más culpables que él por su soberbia y por su desamor.
En cualquier circunstancia, en la que se encuentren, sea buena o sea mala contemplen el rostro de Jesús y díganle:
"Señor: Ten compasión de mí".
Oren, oren, oren...
Oren siempre
Sean Oración.
Imiten a Maria Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
