Lección 1.348 Para no equivocarse, observen y contemplen a la Santísima Virgen.

Leccion Numero

1348

 

Lección
No 1.348
Para no equivocarse, observen y contemplen
a la Santísima Virgen.

 

1. María Santísima es la Señal de Jesucristo. Quien la ve a Ella, descubre a Jesucristo, quien es el Unico Camino que conduce a Dios.
2. María Santísima es creatura de Dios, como ustedes. Por eso es Modelo para ustedes. Ella, señalando a Jesucristo, les enseña, cómo seguirlo a El sin riesgo de equivocaciones. Obsérvenla; contémplenla e imítenla.
3. María Santísima, entiéndanlo, no es el Camino. Ella es su Señal. Como tal, es creatura como ustedes, a quien, para acertar en lo de Dios, deben observar, contemplar e imitar. No adorar; pero sí deben venerar con especial Veneración.
4. Fruto del amor de Jesucristo es la necesidad de observar, contemplar, imitar y venerar a la Santísima Virgen.
5. Quien observa, contempla, venera e imita a la Santísima Virgen, no se queda en Ella, como si Ella fuese el fin. Por gracia y fuerza del Espíritu Santo, tan pronto como se relaciona con Ella, Ella lo conduce a Dios, llevándolo por el Unico Camino seguro, que es Jesucristo.
6. Oren, oren, oren...
Oren siempre
sean oración.
7. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes; porque Ella es Nuestra Señora de la Nueva Alianza.

 

 

 

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