Lección 1.374 Despierten. Oren y vigilen.
Leccion Numero
Lección
No 1.374
Despierten. Oren y vigilen.
1. Esta no es hora de dormir sobre los laureles de los dones de Dios. Hay que orar y vigilar, tomando conciencia de la magnificencia de Dios y la excelsitud de sus planes y proyectos. Si "todo lo que vale cuesta", como lo dice el adagio popular, hay que darse cuenta del valor de Dios y de sus obras, para pagar por su aceptación, con el precio que sea, aún de la propia vida, de la honra y de los bienes, para merecerlos. Recuerden el Título 1º de la constitución espiritual que tienen. Lean, relean y mediten: Mat 16, 24.
2. No olviden que los incautos pierden las guerras por festejar el logro en las primeras batallas. Para ganarles la guerra al maligno y sus secuaces, hay que estar despiertos y vigilantes, como los centinelas fieles y prudentes. Por eso, cuídense de las grietas que generan catástrofes. Hay que orar y vigilar.
3. La Espiritualidad de los hijos de la Madre de Dios, está siendo minada por pequeñas grietas, las cuales, aunque pasen desapercibidas, están creciendo, y de no ser erradicadas reparándolas, terminarán inobjetable e irremediablemente, en grandes catástrofes de graves y grandes consecuencias.
4. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
5. Imiten a la Santísima Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, Nuestra Señora de la nueva Alianza, quien es la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
