Lección 1.383 No se estanquen. Sigan hacia delante y hacia arriba.
Leccion Numero
Lección
No 1.383
No se estanquen. Sigan
hacia delante y hacia arriba.
1. Dios es el permanente milagro del ser que permanece, que no se repite y que siempre es, por lo cual motiva el permanente y persistente asombro.
2. Donde Dios está, nada se repite, siendo, por esa causa, fuente inagotable del asombro persistente, el cual se convierte por eso, en el motor del desarrollo, en la creatura, consecuencia de la persistente capacidad de creación del Creador, la Única Persona con la capacidad inagotable de crear.
3. Dios siempre está creando. Y, el hombre, su cratura, como consecuencia del amor con el que lo creó, es la creatura convocada por Él, a una renovada y persistente capaciada de asombro, para, al asimilarla, permitirle disfrutarla y, reactivarla en si, por don de Dios, para multiplicar sus efectos en su propio beneficio.
4. Dios no creó al hombre para una contemplación puramente pasiva y por lo mismo estéril. Por eso, al crearlo, le dio el don del asombro, el cual le permite crecer, multiplicarse y dominar, en su Nombre y por su gracia, sobre el resto de las otras creaturas, en su propio beneficio; para que sea plenamente feliz, como su Creador.
5. El asombro, o la capacidad del asombro, es un don maravilloso e inefable dado por Dios al hombre para su desarrollo y felicidad en el disfrute de la felicidad propia de Dios y que, Él , le participa por fuerza de su amor en sí y por sí. Es por tanto un don que dignifica al hombre, alejándolo de la rutina fatídica de la ley de los instintos, cuya resultante es la subordinación esclavizante de la relación invariable de la relación causa-efecto.
6. La capacidad de asombrarse o del asombro, es un don de Dios, tan inefable y maravilloso, como el libre albedrío. Los dos son muestras inequívocas del amor con que Dios ama al hombre y, como consecuencia, lo exalta y lo distingue con la dignidad que hace de él, miembro de la familia de Dios.
7. Piensen, mediten, reflexionen. Si esto hacen, con humildad y con prudencia, tendrán motivos de sobra, para matar el hastío que a muchos lleva al suicidio y que multiplica el strés, o mal crónico del siglo, causado por el alejamiento de Dios.
8. Recuerden: donde Dios está, todo es nuevo, y, por lo mismo, todo se renueva. Como consecuencia, en un mundo infiernatizado por la rutina, que es causa del desánimo y la infelicidad, la única terapia eficaz es, aunque no se crea, el acercamiento a Dios. Lo cual debe generar y sostener la actitud misionera de todos sus discípulos y, muy en particular de los hijos de la Madre de Dios, cuyo carisma es Jesucristo.
9. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
10. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
