Lección 164 La oracion que da fruto

Leccion Numero

164

 

Lección

No 164

La oración que da fruto

 

 

1. No toda oración da fruto.

2. Para que la oración de frutos debe ser hecha al modo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen.

3. No busquen cuando oren, las cosas de Dios, según el adagio conocido por ustedes. Busquen al Dios de las cosas.

4. Busquen siempre a Dios. A El, únicamente por El, y, todo lo conveniente lo tendrán, como por añadidura.

5. Para recibir a Dios, cuando lo pidan, sean limpios.

6. No olviden que ser limpios es ser vírgenes. La limpieza moral es la virginidad que es necesaria para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado.

7. No se esfuercen en vanas oraciones sin sentido. Lo único que lograrán si tales hacen, serán sus propios desengaños y amarguras y fracasos.

8. Nadie, que sea sensato, busca primero los nietos que los hijos; las cosechas, que los árboles o plantas: los efectos que las causas. Si tal hacen no obtendrán ni los unos ni los otros.

9. Orar sin Dios y sin aspirar a Dios, es proceder como el que quiere frutos sin tener los árboles, los hijos o las causas.

10. A Dios no lo tendrán si no se asean moralmente. Báñense por tanto, con humildad y con prudencia, en las piscinas naturales de la gracia (Confesión). Sean limpios. Sean puros. Sean vírgenes. Esto es: inmaculados.

11. No hagan oraciones sin limpieza moral.

12. Límpiense moralmente para orar.

13. Oren para ser limpios.

14. Límpiense para orar.

15. La oración sin limpieza no da frutos.

16. Dios es quien da los frutos en la oración.

17. Dios, que es la Causa, también es el fruto de la oración eficaz.

18. Oren con eficacia.

19. Para orar con eficacia imiten a María:

a. Sean Vírgenes.

b. No pidan cosas.

c. Pidan a Dios.

20. Si piden a Dios, las cosas de Dios tendrán, como por añadidura, si para ustedes son convenientes y oportunas.

21. Oren, oren, oren...

22. Oren siempre.

23. Sean oración.

24. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen. Ella es el acierto en la oración.

25. La Oración de María es Jesucristo. Jesucristo es Dios. Por eso, la oración de María es eficaz.

 

 

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