Lección 180 Zona de perturbaciones o zona de las tentaciones.
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Lección
No 180
Zona de perturbaciones o zona de las tentaciones.
En la cumbre del vértigo de conversión o vértigo de santidad o santificación esta la zona de las perturbaciones o zona de las tentaciones.
La zona de las tentaciones constituye el mayor peligro en el avance a Dios. Es el pico más alto o la barrera más profunda del vértigo de conversión, de santidad o de santificación.
La zona de las tentaciones es una zona proteiforme, mortífera y gaseosa que se presenta bajo mil aspectos, como la Hidra de Lerna, el monstruo legendario de las mil cabezas.
Sepan que sí existe y que tiene riesgos para que se prevengan y no se dejen engañar. Para que no claudiquen porque ella como todo lo del malo es transitoria e impotente ante el poder de Dios.
Cuando ustedes se adentran en las grandes alturas y en los grandes abismos de Dios, esto es, cuando se meten seriamente en Dios, no es raque que de pronto y contra todo propósito y voluntad de ustedes sean sorprendidos por raras y graves tentaciones, las cuales se presentan de diversos modos y en diversas formas.
Sepan que están en Dios. No olviden eso. Equivalen esas tentaciones y esa zona a la barrera cósmica que separa la atmosfera terrestre de los espacios infinitos.
Recuerden esto: La atmosfera terrestre está invadida e influida inexorablemente por la ley de la gravedad que todo lo arrastra al centro de la tierra impidiendo por tanto el desprendimiento o liberación de ella, eso impide que aun estando en la escala de una misma naturaleza haya una frontera, barrera o cinturón de peligro en la atmosfera y los espacios físicos. Eso ocurre, de idéntica manera entre lo natural y lo sobrenatural, entre el ámbito normal de ustedes y el sobrenatural de Dios.
Hay una zona o ámbito normal que es el orden natural de ustedes, con sus hábitos, costumbres, su identidad, estilos y modales. Esa zona tiene su ley de gravedad peculiar la que arrastra al centro de los instintos, sentidos, sentimientos y apetitos terrenales.
Las inclinaciones al mal están adscritas a esta ley natural de gravedad.
9. El ascenso a Dios implica un tránsito de la naturaleza humana al orden sobrenatural de Dios.
10. En este tránsito existen los riesgos del vértigo de conversión del cual ya saben lo que es.
11. En el peligro de conversión, la zona de las tentaciones es la barrera de mayor peligro; si esa barrera supera la posesión de Dios, es plena.
12. ¿Qué hacer para superar la barrera de las tentaciones?
Saber que existe y que existen sus riesgos.
Saber que en cualquier momento y en cualquier parte durante el avance progresivo o en el estado proceso de cristofinalización, puede presentarse bajo mil formas.
Que el malo obra en ella astuta, persistente y proditoriamente.
Sepan que se la puede superar haciendo uso de las precauciones necesarias.
Sepan que son precauciones necesarias entre otras las siguientes: La oración, la vida sacramental, escuchar atentamente la Palabra de Dios, la imitación a María Santísima, la Inmaculada concepción y siempre Virgen. Buscar su amparo y protección. De allí la eficacia de esclavizarse a Ella.
No separarse de Dios ni un solo instante.
No bajar la guardia.
Reabastecerse con frecuencia mediante la oración insistente al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Creen, confíen y esperen en que solo Dios basta.
No huir.
No quedarse caído.
Levántense y aséense, bañándose en las piscinas naturales de la Gracia (Confesión) tan pronto como se tenga la tragedia de caer (pecar).
m. Temer a Dios cuando se va a pecar; pero no temerle para refugiarse en su misericordia y pedirle ser hallado su perdón.
13. ¿Qué se debe saber para superar la zona de las tentaciones?
Lo que saben los astronautas antes de emprender sus viajes y en ellos:
Que hay que estar prevenidos.
Que hay que prepararse personalmente en lo corporal, síquica y espiritualmente para afrontarla.
Que es fácil superarla usándola y haciendo lo que se debe.
Que lo que se debe sobre todo, es vivir en gracia o ser vírgenes; para eso hay que bañarse en las piscinas naturales de la gracia. Oír y vivir la palabra de Dios. Frecuentar los sacramentos. Orar siempre. Observar e imitar a María Santísima La Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Que las tentaciones, ni son eternas, ni son invencibles.
Que las tentaciones se vencen llenándose de Dios. Para eso es el seminario "María señal de Jesucristo".
Que el traje protector contra las tentaciones es María santísima La Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Que el oxigeno para fortalecer los pulmones de la fe son: La Palabra de Dios, Los sacramentos y la oración.
