Lección 194 Déjense cambiar ustedes por la acción de Dios

Leccion Numero

194

Lección

No. 194

Déjense cambiar ustedes por la acción de Dios

 

1.- Todo el secreto de esta nueva, novísima y novedosa orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios y de las células Trinitarias de climatización o ambientación esta en el cambio personal de cada uno de sus integrantes, para recibir, vivir, y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la  cristofinalización.

 

2.- No se empeñen ustedes en hacer al modo de ustedes. Esfuércense en ser al modo de Dios.

Para eso, reciban, vivan y den a Jesucristo el salvador resucitado. Si reciben a Dios, Dios vive en ustedes, El hace con ustedes, en ustedes, desde ustedes.

 

3.- No traten de huir de ustedes ni de los sitios o lugares donde viven y trabajan, como los insensatos. El avestruz crece enterrando la cabeza huye del peligro. En esa forma se se convierte en blanco seguro de los peligro y riesgo que pretende evitar.

 

Afronten con prudencia los peligros llenándose de Dios.

 

Háganlo en ustedes, desde ustedes y en los mismos lugares en los que deben

Florecer y dar sus frutos, como las plantas y los arboles. Pero háganlo

Con Dios. Llénense de Dios.

 

4.- Si tienen malos hábitos, llénense de Dios y ejercítense, con El, en conseguir hábitos

contrarios. Repitan esos ejercicios de habituación distinta con insistencia, resistencia

y persistencia

 

5.- Si tienen o están en empresa, lugares de vida y de acción nocivos o contrarios al bien, huyan de ellos, si no hay otro remedio. Cortar el mal es lo mejor, aunque hacerlo duela y cueste.

 

Si hay cambios eficaces para cambiar o transformar las empresas, ambientes de vida o de acción; porque las circunstancias sean limpiables, no huyan, esfuércense empeñándose en lograr el cambio, por la acción del Espíritu de Dios en ustedes y a través de ustedes. Pero no lo hagan solos y solo por ustedes pretendiendo poder y ciencia.

 

6.- Son circunstancias limpiables las que, conforme al bien y la moral; son medios que cambiados,

sirven para cambiar los fines u objetivos. Los que, al cambiar, producen frutos buenos. Esto es morales, saludables y lícitos, si la ley es buena.

 

7.- Si ustedes han perjudicado o están perjudicando a otros, con sus modos de hacer:

trampas , engaños, latrocinios e inmoralidades de otros ordenes, dejen de hacerlo. Restituyan, si es posible hacerlo. Recuerden a Zaqueo. N o lo hagan en lo sucesivo. Si no pueden pedir perdón y reparar, no se angustien. Fiados en la misericordia de Dios arrepiéntanse y pídanle perdón a El, El ya ha pagado por ustedes con su sangre. Y El sabe, porque todo esta a su vista, como y donde reparar.

 

8.- No se empeñen ustedes en cambiar a los otros, al modo de ustedes, por los medios y

técnica de ustedes. Cambien ustedes, por la acción de Dios en ustedes y el cambio de ustedes será el medio eficaz que Dios emplee, para cambiar a los otros, con el ejemplo de ustedes, desde ustedes. El que cambia, pues, en todo tiempo, es Dios a los que a El se entregan y se donan, ellos, en ellos, con ellos, desde ellos.

 

9,- No esperen con imprudencia oportunidades, lugares y el mañana para cambiar. Dejen que

Dios los cambie a ustedes y que EL haga los cambios que El quiere, con ustedes, en ustedes, desde ustedes, aquí y ahora. Esto es ya.

 

10.- Rectifiquen, corrijan, enmienden sus errores. Empiecen ahora y aquí.

 

11.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, en el arte-misterio de ser cristianos.

 

12.- Hagan y vivan el Seminario "María Señal de Jesucristo".

 

13.- Hagan vida, en ustedes, el plan, la voluntad y el querer de Dios. Para eso, entréguenle ustedes a EL, la voluntad de ustedes. Vaciense. Vaciense, Vaciense. Sean limpios.

Sean Vírgenes.

 

14.- Oren, oren, oren

Oren siempre.

Sean oración...

 

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