Lección 221 Sentido o razón de ser del arrepentimiento.

Leccion Numero

221

 

Lección

No. 221

Sentido o razón de ser del arrepentimiento.

1.       Ustedes son hechos para estar en Dios y disfrutar de Dios.

Cuando pecan, se apartan de Dios, destruyen el plan maravilloso de Dios, su criterio y voluntad sobre ustedes.

Se hacen indignos y ofenden a Dios diciéndole que el malo es superior a Él y puede más que Él.

Dios se entristece.

2.       Cada vez que un pecador se arrepienta, se levanta y busca a Dios, afirma con su acto, que Dios es el Señor. Que es su Dios y su Señor.

El arrepentimiento de ustedes, en cualquier tiempo, lugar y circunstancias, es una afirmación en favor de la misericordia, el plan, el criterio y voluntad de Dios. Es un reconocimiento a Él, de ustedes. Es proclamar su señorío.

A la vez, es proclamar que el Malo es impotente. Es romperle sus cadenas y arrojárselas al rostro.

3.       El acto de arrepentirse y buscar a Dios, tiene dos efectos importantes:

a. Proclama a Dios, como Señor y Dios, reconociéndole su absoluto Señorío sobre el que se arrepiente y sobre todo.  Por esto, Dios se alegra y toda la creación se regocija y aclama, a la vez, el Señorío de Dios.

b. Dice al malo que es impotente y que Dios está sobre él, como el Señor de todo, como el Único Señor y Único Dios.

El fracaso del malo, es demostrado y confirmado y él y su reino se estremecen.

4.       Cada vez que ustedes se arrepienten y  levantan de sus caídas, repiten el mismo acto de elevación a Dios, con los mismos efectos: proclamación del Señorío de Dios y proclamación de la inutilidad del malo.

5.       Ejercítense en proclamar a Dios, aseándose y liberándose moralmente, mediante los baños en las piscinas naturales de la gracia (Confesión) no importa cómo y dónde estén. Eso los hará vírgenes. Les hará crecer y persistir en el estado-proceso de virginidad.

6.       Ya lo saben: únicamente si son vírgenes ustedes reciben, viven y dan a Jesucristo, el Salvador resucitado.

7.       Si reciben, viven y dan a Jesucristo, el Salvador resucitado, ustedes reciben, viven y dan a Dios.

8.       Si reciben, viven y dan a Dios, Dios los hace santos, libres y perfectos; porque Él es Santo, es Libre, es Perfecto y porque cada quien da de lo que tiene.

9.       Si están limpios y libres moralmente, esto es vírgenes, no se estabilicen en forma monolítica; estabilícense creciendo. Esto es: que la estabilidad de ustedes o el estado de ustedes sea un estado o estabilidad en movimiento y que crezca.

Por eso, la virginidad Cristocéntrica es considerada como un estado proceso.

Mírenla como un río que conservando su caudal avanza aumentándolo.

Un río no es igual en su comienzo y en su fin y, sin embargo, no interrumpe el agua que lo informa, la mantiene y la aumenta. Esto es un estado proceso: algo que permanece; pero avanza creciendo en cantidad, extensión e intensidad.

10.   Ustedes tengan cuidado en lo que hacen.

No olviden: pueden estar o hallarse en una de dos circunstancias: limpios o caídos, con respecto a Dios.

Si están limpios, crezcan en limpieza y libertad morales, esto es, en virginidad, para crecer en el estado proceso de recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la Cristofinalización.

Esto, los hará crecer en santidad, perfección y libertad; por la acción santificante, liberadora y perfeccionadora de Dios, el Libre, el Santo, el Perfecto.

Si están sucios, si han caído, si están en pecado, no les importe el tiempo, el sitio y las circunstancias, levántense; redoblen su confianza en Dios; búsquenlo. Él, los espera y Él, les basta. Él, además se regocija, porque ese acto de ustedes, afirma y confirma que, Él, es el Señor.

11.   Quedarse en pecado por temor o por vergüenza, es renegar de Dios y proclamar al diablo, como señor y dios de ustedes.

12.   La alternativa, en la elección, está entre el Señorío de Dios y el señorío del malo.

¿A quién eligen ustedes con la actitud de ustedes?

Júzguenlo.

13.   Dios es elegido cuando ustedes se levantan y Él, se alegra.

14.   El malo es elegido, cuando ustedes, desconfiando de la misericordia de Dios, se quedan caídos por temor.

15.   No se queden caídos por vergüenza o por temor.

16.   A nadie dejen caídos.

17.   ¡Levántense!  ¡Levántense!  ¡Levántense!

18.   Ustedes ayuden a los otros, sus hermanos, a levantarse. No les importe qué tan bajo esté y qué tan sucio. No juzguen. No condenen. Liberen.

19.   Para todo esto, para permanecer y crecer o para levantarse, personal e individualmente, sirven las células trinitarias de ambientación. También para ayudar a los hermanos a obtener lo mismo.

20.   Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

21.   Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

 

Acta Status

corregida
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