Lección 240 Toda instalación es mala.
Leccion Numero
Lección
N° 240
Toda instalación es mala
1. Ustedes no son teóricos. Son vivientes.
2. No se instalen ni en teorías, ni en ideas, ni en palabras.
3. Vivan a profundidad. Eso les baste.
4. Recuerden: Dios es indemostrable. No malgasten el tiempo en la vana pretensión de demostrar a Dios. Eso los hará soberbios e ineficaces.
5. A Dios se lo muestra; porque El es.
6. Mostrar o señalar es un acto positivo y por lo mismo: es afirmación.
7. Solamente quien vive afirma viviendo lo que vive.
8. Dios es vida. Es la vida.
9. A Dios sólo se lo afirma viviéndolo.
10. Vivir o señalar a Dios y, por lo mismo, mostrarlo, es un acto activo de abandono.
Es una acción positiva y absoluta de entrega. Pero de entrega a Dios, como tal y, por lo mismo, de plena y total aceptación de su existencia y señorío.
11. El gran magisterio de María está en su entrega absoluta a Dios:
"Aquí está la esclava del Señor.
Que en mí se haga lo que tú has dicho"
12. Ustedes no pretendan ser teólogos. No es malo serlo. Pero correrían el riesgo de quedarse con ideas, teorías y conceptos sobre Dios y aún más, con la ominosa pretensión de ser científicos de Dios.
13. Ustedes, como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, quien es Madre, Maestra y Modelo para ustedes, amen a Dios. Eso será bastante para ustedes.
14. Quien ama a Dios es quien conoce a Dios.
15. Quien más ama a Dios es quien más conoce a Dios.
16. Amar a Dios es disponerse con humildad y con prudencia a oír su voz y a cumplir sus mandamientos.
17. Sólo se ama a Dios viviéndolo.
18. Para vivir a Dios hay que recibirlo.
19. Para recibir a Dios hay que ser virgen. Esto es: limpio y libre moralmente.
20. Nadie que no sea virgen poseerá a Dios. Y si no posee a Dios, no podrá dar a Dios; por muchos esfuerzos inútiles que haga especulando con especulaciones tecnológicas al modo de los hombres.
21. Dios no es como un producto que se estudia y analiza en teorías o en laboratorios.
22. Dios es Dios. Y Dios sólo se da a los humildes y a los vírgenes, que son sus pobres. Los que sin ser niños, se hacen como niños; así como El, Dios, sin ser hombre, se hizo como hombre y hombre verdadero.
23. No se instalen en ideas, en conceptualismos y en palabras.
24. Sean ustedes, en el querer de Dios, como el agua y como el viento: libres y despojados de todo lo que no es Dios o no es de Dios. Sólo así serán luz y sal del mundo. Esto es: testimonio y testigos vivientes de la presencia del Dios vivo.
25. Sean testimonio de vida. Testifiquen la vida.
26. Para ser testimonio de vida. Para testificar la vida, que es Dios, sean vírgenes. Imiten a María Santísima la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
27. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
28. Con respecto a María, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, si en realidad la aman, no teoricen sobre ella. Vivan su ejemplo.
29. Ustedes no prediquen a María, con teorías altisonantes. Predíquenla viviendo su estilo de ser y de hacer, como ya se les ha dicho, mandado y enseñado.
30. María, copia fiel del que Es, como El, no necesita demostración. Señálenla viviendo como Ella y el resultado será que, en la misma medida y con el mismo acto, señalaran a Dios, a quien Ella señala. Y lo mostrarán; pero viviéndolo.
31. No se queden rumiando ideas. No se instalen en ellas.
Corren el riesgo de terminar saboreándose a ustedes mismos; endiosándose y adorándose.
32. Los científicos de Dios se hacen engreídos, soberbios y en el fondo ateos. No creen en Dios, por El y como El es y quiere; sino, como ellos creen y quieren. A la postre su celo no es por Dios, sino por sus ideas. Es por ellos. Así se hacen idólatras.
33. Conocer a Dios es vivirlo.
34. Vivir a Dios es morir a todo lo que no es Dios o no es de Dios, hasta al propio criterio y al propio yo.
35. Lo clave en el amor de Dios es el amor.
36. En resumen: el amor es vida. Y, en Dios, el amor es la vida de Dios. Es Dios en sí.
37. Ustedes amen. Eso les bastará. Si aman, como Dios quiere ser amado; Dios hará de ustedes sabios de Dios, con la sabiduría de Dios.
38. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
39. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
40. Sean luz y sal del mundo. Vida, no palabra.
