Lección 244 Esten listos. El Señor se acerca.
Leccion Numero
Lección
Nº 244
Estén listos. El Señor se acerca.
1. Límpiense y libérense más a fondo y con mayor prudencia.
El día del Señor se acerca.
2. El Señor es implacable y exigente.
Mantenga incólume su trono.
3. Ustedes, en sí, son el verdadero trono del que Es. Aséense a fondo, todos, con humildad y con prudencia.
4. No hay un sólo hombre que sea la excepción.
5. Todos son llamados y elegidos. Pero todos tienen la libertad y libres son.
No obstante, el Rey es implacable y exigente.
6. El Rey quiere hallar su trono, esto es, el ser de ustedes, en perfecto orden.
7. Para que esté en orden el ser de ustedes, el secreto es claro y es inalterable:
Sean vírgenes.
8. Todos sean vírgenes, jerarcas, presbíteros, religiosos y seglares.
9. No podrán ser vírgenes, si no son limpios y libres moralmente.
10. Para ser limpios y libres moralmente hay dos requisitos inalterables:
a. Examinarse a fondo, a la luz del Espíritu Santo y
b. Bañarse a fondo, con humildad y con prudencia, en las piscinas naturales de la gracia o confesión.
11. La confesión no debe ser imaginaria y en el secreto del propio corazón. Si bien es cierto que allí empieza, sólo termina y es completa, cuando se cumple externamente ante el presbítero, salvo excepciones explicables, como hallarse en grave peligro y no tener un confesor al propio alcance. En ese caso, Dios mismo, en la persona de Jesucristo, es el confesor.
12. Nadie esta exento de estas órdenes.
13. Todos, todos, todos, absolutamente todos, jerarcas, presbíteros, religiosos, seglares, están convocados. Para todos, sin excepción es el mandato.
14. Que todos sean vírgenes; por la limpieza y por la libertad morales; único medio de recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado; para la cristofinalización individual y colectiva o sea; para la aceptación y proclamación del señorío de Dios; porque Jesucristo es Dios.
15. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
16. Imiten a María Santísima, la inmaculada Concepción y siempre Virgen.
17. No pierdan el tiempo en raras discusiones, pretendiendo agradar a Dios y dilatar su reino. Todos sean humildes. Inclinen la cabeza, doblen las rodillas del cuerpo y del espíritu y sean humildes y sencillos como niños. Nazcan del Espíritu de Dios. Pero no olviden que, para hacerlo, el único secreto es tener a Dios y que a Dios nadie lo tiene si no es virgen; esto es: limpio y libre moralmente.
18.El gran secreto, para la vida eterna, es la virginidad.
19. Sean vírgenes y tendrán a Dios. Y si Dios está en ustedes todo lo tendrán.
20. El secreto para vivir y crecer en esto, es el Seminario "María Señal de Jesucristo", que es el gran regalo o don de Dios en su nuevo designio por salvarlos.
