Lección 257 Crezcan en virginidad.

Leccion Numero

257

Lección

No. 257

Crezcan en virginidad.

 

  1. Donde ustedes estén, Dios esté.
  2. Para que Dios esté, donde ustedes estén, es preciso que tengan a Dios.
  3. A Dios no se lo tiene si no se lo recibe.
  4. A Dios no se lo recibe, si no se es virgen. El ejemplo es María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. Por eso, Ella es  Madre, Modelo y Maestra para ustedes.
  5. Donde está María, Dios está. Por eso, María es Señal de Jesucristo.
  6. Si Dios está, Él Es y no la creatura.
  7. Pablo afirmó una gran verdad: "Ya no vivo yo. Cristo es quien vive en mí".
  8. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es la real confirmación de la anterior verdad. Por eso, Jesucristo es el fruto bendito de su vientre; porque, siendo Dios, sólo Él produce el fruto eficaz que lo demuestra.
  9. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es el Modelo eficaz de cómo se puede recibir a Jesucristo. Por eso es Madre, Modelo y Maestra para ustedes.
  10. El modo o estilo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, en orden a recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, está revelado y enseñado en el seminario "María, Señal de Jesucristo".
  11. Hagan, encarnen, vivan y proclamen el seminario "María, Señal de Jesucristo".
  12. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, les enseña cómo acertar en lo de Dios.
  13. No pretendan demostrar a Dios. Dios es indemostrable. Muestren a Dios. Señalen a Dios. Den a Dios.
  14. Recuerden: "Nadie da de lo que no tiene". Para dar a Dios hay que tenerlo. Para tenerlo hay que recibirlo y, para recibirlo, hay que ser virgen. Esto es: hay que estar y permanecer limpios y libres moralmente.
  15. La virginidad es, ya se les ha dicho, la gran consigna para ustedes.
  16. Todo el secreto de esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios, radica en ser VÍRGENES.
  17. El aporte que Dios quiere que, ustedes, sus integrantes, le aporten a la Iglesia, es la VIRGINIDAD.
  18. Sean vírgenes. Vivan la virginidad. ¡Respírenla!  ¡Proclámenla!  ¡Pregónenla!
  19. En estos tiempos, lo único que hace falta, para acertar en lo de Dios, es esto, que es anatema para el mundo: la virginidad.
  20. La gran noticia que el mundo necesita, para su salvación es a Jesucristo. Pero Jesucristo no será el Salvador del hombre, en la práctica, si Él no llega al hombre.
  21. La única clave para que Jesucristo llegue al hombre es la virginidad.
  22. La virginidad, es por tanto el nuevo mandamiento para ustedes. Sean vírgenes.
  23. Vivan la virginidad. Proclamen la virginidad, como el gran secreto del amor de Dios, para salvar al hombre de modo individual.
  24. Todo el esfuerzo de ustedes se reduzca a ser vírgenes.
  25. No se avergüencen de ser vírgenes y de proclamarlo en esta época.
  26. No pretendan demostrar a Dios. Él es indemostrable. Ustedes muéstrenlo.
  27. A Dios solamente se lo muestra viviéndolo. Y ya lo saben: a Dios no se lo vive si no se lo recibe y no se lo recibe si no se es virgen.
  28. Todo intento de demostrar a Dios, sin Dios, es fatuidad y crea confusión y caos. Por eso hay tantas divisiones en torno a Dios y tantos odios creados por un supuesto amor a Dios.
  29. Nadie da de lo que no tiene. El que tiene a Dios da a Dios; porque, entonces, es Dios mismo quien se da. Y donde Dios está hay unidad; porque Él es Amor y el amor hace la unidad. También hay vida donde Dios está. Pues Él es la Vida. Y no hay confusiones donde Dios está; porque Él es la Luz.
  30. Esfuércense en ser vírgenes. Que la virginidad sea para ustedes un estado-proceso.
  31. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
  32. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
  33. A la luz del Espíritu Santo, vivan a profundidad el seminario "María, Señal de Jesucristo", que enseña el estilo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, en el cómo acertar en el arte-misterio de recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la Cristofinalización. Esto es: a aceptar, vivir y proclamar el Señorío de Jesucristo, verdadero Dios y hombre verdadero.

Acta Status

corregida
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