Lección 290 Miren la pasión de Jesucristo. Miren su Cruz.
Leccion Numero
Lección
No. 290
Miren la pasión de Jesucristo.
Miren su Cruz.
1.- Hay una tendencia desbordada y alucinante, en el mundo de hoy, de querer cambiarlo todo y mejorarlo todo, por la fuerza del hombre, por su técnica, su ciencia, su esfuerzo y su cultura, prescindiendo de Dios.
Eso no es bueno.
2.- La verdadera desgracia del hombre y su tragedia es la falta de Dios.
3.- El hombre no tiene a Dios porque está lleno de prepotencia, de orgullo y de soberbia.
4.- No tener a Dios es carecer de todo.
5.- El hombre es indigente, pues carece de todo lo esencial, lo real, lo verdadero.
6.- Se habla de contaminación, de polución y se lucha contra eso; pero sin Dios, sin percatar
que, la contaminación esencial está en el hombre y que de él, se deriva la contaminación
de sus ambientes.
7.- Descontaminar esencialmente, es transformar al hombre de modo individual.
8.- No se transforma real y esencialmente al hombre sin cristofinalizarlo.
9.- Quien cristofinaliza es Cristo, como es lógico.
10.- Cristo es Dios verdadero y hombre verdadero.
11.- En esencia y a la postre quien cristofinaliza o transforma, renovando al hombre es Dios.
12.- Sin Dios nada se puede hacer.
13.- Con Dios todo se hace y da como por añadidura.
14.- Insensato es tratar de descontaminar prescindiendo de Dios y al modo del hombre. Esto es por su técnica, su poder, su ciencia y su cultura.
15.- Todo lo del hombre, con Dios es bueno y eficaz. Sin Dios es malo y es inútil.
16.- Jesucristo - Dios y hombre verdadero - es el único Maestro y el único Modelo.
17.- María Santísima, obra perfecta o creatura perfecta de Dios, es copia o reflejo de Dios, por su humildad y su prudencia.
18.- Por su prudencia y su humildad María, es y fue Virgen. La siempre Virgen. Esto es: la absolutamente limpia y libre de todo lo que no es de Dios.
19.- Por su Virginidad María es la llena de Dios.
Como tal es copia del ser y hacer de Dios y, por lo mismo, la creatura modelo y maestra, en el cómo obrar al modo de Dios, por la acción de Dios en Ella.
20.- El hacer de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, con respecto a la salvación o redención del hombre es claro y elocuente en su vida, pasión, muerte y resurrección.
21.- La gran lección de Jesucristo es el despojo y libertad individuales de todo. Siendo Dios se hizo hombre y siendo hombre se hizo como el más pequeño de los hombres, como el más pecador, cargando con todos los pecados de los hombres pero sin haberlos cometido.
22.- El despojo de Dios es virginidad, la cual, en Él es esencial. Pues en Él, solo existe lo de Dios y nada cabe que no sea de Dios o sea, no hay nada que no sea de Dios.
23.- María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, no por Ella, en sí, por la gracia de Dios en Ella, se despojó de tal modo que, su vacío hizo posible la encarnación de Jesucristo en Ella.
24.- María Santísima, absolutamente Virgen, recibió, vivió y dio a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero. Jesucristo es, por la propia acción de Él, en consecuencia, el fruto verdadero y único de su vientre inmaculado.
25.- María Santísima, quien por su virginidad, hizo posible la encarnación de Jesucristo, para contribuir a la salvación o Redención no ha hecho ninguna obra monumental, al modo de los hombres. Pues era suficiente su virginidad, para que Dios consumara la Redención y, para que, de modo individual, la siga consumando a través de las edades.
26.- Contribuir a que la redención del hombre sea posible y, por lo mismo a que como consecuencia, se generalice para el mayor número de hombres, es copiar, por imitación, en sí, el estilo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, el cual es reflejo o copia, a su vez, del estilo de Jesucristo, el Verdadero Maestro y Modelo.
Ese estilo es la virginidad.
27.- La forma real y práctica de contribuir al desarrollo, redención, salvación o libertad, paz y felicidad del hombre, en esta orden nueva, novísima y novedosa de los Esclavos de la Esclava de Dios, es la virginidad para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador Resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero, en orden a la cristofinalización.
28.- La virginidad individual del creyente hace posible la presencia de Jesucristo en él. Y sí Jesucristo está presente, El mueve al creyente a ser y hacer como Jesucristo.
29.- El Ser de Jesucristo es Amor, es Paz, es Justicia, es Verdad, es Libertad. Jesucristo es Dios y Dios es Amor, es Paz, es Justicia, es Verdad, es Libertad.
30.- El hacer de Jesucristo, verdadero Dios y hombre verdadero es: Amor, Paz, Justicia, Verdad, Libertad.
31.- El ser y el hacer del hombre con Jesucristo, por la virginidad, son los mismos de Jesucristo; porque, entonces, según Pablo, ya es Jesucristo quien vive y obra en él.
Este sea el esfuerzo del creyente esclavo de la Esclava de Dios.
32.- Si nadie da de lo que no tiene; no se puede vivir, dar y hacer lo de Dios sin Dios.
Es preciso ser virgen en consecuencia.
33.- Si se tiene a Jesucristo, Dios verdadero y hombre verdadero, necesariamente se es y se hace como Dios.
"El árbol se reconoce por sus frutos".
34.- El mal reinante es la falta de Dios. Eso debe corregirse, en esta orden disponiéndose, cada fiel, a recibir, vivir y dar a Jesucristo, por la virginidad.
35.- La verdadera obra, pues, del creyente, en esta orden, es la virginidad. Si tal existe, el ser y hacer como Jesucristo es consecuencia necesaria y lógica.
36.- No se puede vivir y no ser justo, no ser veraz, no servir, no amar, no respetar la libertad ajena, lo cual envuelve sus derechos, sus personas y sus pertenencias.
Ustedes, por tanto sean justos, sean veraces, sirvan, comprendan, perdonen, no juzguen, no condenen, amen. Y esto, es ser santos y perfectos como el Padre que tienen en la tierra y en el cielo.
37.- Fruto de vivir la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, en sus conmemoraciones, debe ser, ante todo, el cambio personal por la acción de Jesucristo,
mediante la virginidad individual del fiel.
38.-No aspiren a cambiar el mundo con sueños ilusorios. Hagan posible el cambio del mundo, siendo vírgenes ustedes; para que Jesucristo Dios y
hombre verdadero- único que puede hacerlo, lo haga.
39.-Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
40.-Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen.
