Lección 303 Testifiquen con verdad y con prudencia.
Leccion Numero
Lección
No. 303
Testifique con verdad y con prudencia
1.- El verdadero testimonio es la verdad de lo que es.
2.- El testigo verdadero es aquel que da con verdad lo que es.
3.- Ser testigo de la Palabra de Dios es darla como es.
4.- Para dar como es la palabra de Dios, hay que tenerla y hay que vivirla.
5.- Para tener y vivir la Palabra de Dios, hay que recibirla.
6.- No se puede recibir la Palabra de Dios si no se tiene capacidad, campo o cabida, para hacerlo. Nada se recibe sin espacio.
7.- El espacio, campo capacidad o cabida para recibir la Palabra de Dios es virginidad.
8.- Recuerden: virginidad es igual a limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios.
9.- La única y verdadera Palabra de Dios es Jesucristo, el Salvador Resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
10.- Recuerden: en el día de la Ascensión de Jesucristo, el Salvador Resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero, los discípulos miraban a lo alto, despreocupados de la realidad del mundo circundante.
El Espíritu del Padre a través de sus ángeles los aconsejó y recriminó diciendo:
"¿Qué hacen mirando al cielo?
Este que ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá como lo han visto subir al cielo." (Hech. 1,8)
Entonces todos volvieron a la realidad y esperaron la venida del Espíritu Santo, para convertirse en testigos del Resucitado y de su Resurrección.
11.- Recuerden:
Los discípulos no fueron verdaderos testigos del resucitado, ni testificaron de El y de su resurrección hasta que no recibieron el Espíritu Santo. Para recibir el Espíritu Santo, permanecieron unidos nutriéndose de Dios, para conservar en ellos, la verdadera semilla de Dios que es Jesucristo.
"Todos ellos perseveraban en la oración y con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, María la Madre de Jesús y de sus hermanos." (Hech. 1, 14)
12.- Testifiquen con verdad y con prudencia. Hacerlo así es vivir a Jesucristo y llenarse del Espíritu Santo.
13.- Para vivir a Jesucristo es necesario.
a.- Ser vírgenes.
b.-Nutrirse con todos los nutrientes.
c.- Llenarse del Espíritu Santo.
14.- Para testificar a Jesucristo es preciso:
a.- Tener a Jesucristo.
b.- Recibir el Espíritu Santo.
15.- Para ser fieles y eficaces a Jesucristo y en lo de Jesucristo. El Salvador Resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero, dispónganse a recibir y reciban el Espíritu Santo.
16.- Para recibir el Espíritu Santo, como para recibir a Jesucristo, hay que ser vírgenes. Esto es: LIMPIOS y LIBRES de todo lo que no es de Dios como pecados, indelicadezas y malos propósitos.
17.- No hagan ni den nada por ustedes. Hagan y den por Dios.
Recuerden:
"Sin Mi (esto es: sin Dios) nada podéis hacer."
18.- Examínense a fondo. Hagan para eso sus inventarios morales o examen de conciencia, a fondo, con humildad y con prudencia.
19. Báñense en las piscinas naturales de la gracia (confesión con el presbítero), con humildad y con prudencia.
20.- Dispónganse y estén dispuestos a recibir los dones del Espíritu Santo y sobretodo, el verdadero Don de Dios o Don de dones, que es el Espíritu Santo.
21.- Jesucristo es la Palabra de Dios, la única y verdadera Palabra de Dios.
22.- La Palabra de Dios en ustedes es, como la semilla que está sembrada en el campo.
Para que la semilla enraíce, germine, crezca, permanezca y de frutos, se requiere:
a.- Tierra abonada o ambiente propicio (virginidad)
b.- Uso de nutrientes.
Los nutrientes de la semilla de Dios son: la Palabra, la oración y los sacramentos.
c.- Agua, luz y aire. Esto es: Espíritu Santo.
El Espíritu Santo es: la lluvia, el aire y la luz o sol eficaz, que hace germinar, crecer y dar frutos a la semilla o Palabra de Dios, que es Jesucristo, el Salvador Resucitado.
23.- Jesucristo es la Palabra de Dios.
Óiganla, vívanla y nútranse de El.
24.- Jesucristo, la Palabra de Dios, da frutos al contacto con el Espíritu Santo.
25.- Llénense del Espíritu santo. Para hacerlo, sean vírgenes.
26.- Sean prudentes. Sean humildes. Sean mansos de corazón.
27.- Recuerden con humildad y con prudencia, cuanto ya se les ha dicho.
Recuerden: aunque parezca infantil e inútil, observen e imiten el modo como siembra, cultiva y cosecha el campesino.
Este es un consejo sabio. Eso es bueno. Mucho les enseña.
28.- El campesino cuando siembra, preserva y cuida el grano o la semilla.
El sabe que hay riesgos graves y mortales. Que el grano o la semilla tienen enemigos, como las plagas, la falta de nutrientes, los pájaros rapaces y, aún la inadecuada preparación del suelo.
Por eso labora o labra o prepara la tierra, usa fungicidas, monta señuelos o espantapájaros, usa nutrientes. Además sabe que el sol. La lluvia y el aire son indispensables.
Si el campesino es prudente y hace todo lo indispensable para preservar y conservar su grano y su cosecha, porqué ustedes, los que reciben y siembran la Palabra de Dios, no hacen por lo menos otro tanto?
Porqué no piensan que la Palabra de Dios cuando se siembra en ustedes tiene enemigos naturales, movidos por el enemigo de Dios que los comanda?
Que hay pestes y plagas, camufladas o disimuladas, en la mayoría de las veces, como pecados, indelicadezas y malos propósitos? Y que hacen falta la luz, el aire y el agua del Espíritu Santo, para que todo se de bueno, bien y en abundancia?
29.- Recuerden y denle prioritaria importancia a estos consejos:
Los nutrientes de Dios, los cuales conservan la Palabra (Jesucristo) en ustedes y la hace germinar enraizar, crecer y fructificar son:
a.- La Palabra de Dios, la cual les ha sido revelada y está escrita. Léanla, reléanla, asimílenla, vívanla, practíquenla.
b.-La oración individual y colectiva.ç
Ella es diálogo entre Dios y el hombre.
Como tal es intercambio de vida.
Por la oración el hombre adquiere lo de Dios:
Su visa
Su amor
Sus dones...
Y, Dios adquiere lo del hombre:
Su pecado
Sus tristezas y fracasos, para transformarlos y devolvérselos al hombre, convertidos en gracias.
Por eso:
Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
c.- Los sacramentos.
Ellos son manifestaciones reales de la presencia de Dios en ustedes y para ustedes. Por eso, ellos son signos sensibles y eficaces.
Vívanlos. Por ellos se hacen y son amigos de Dios.
30.- Recuerden y asimilen esto:
El Espíritu Santo les permite:
a.- Recibir la Palabra de Dios y practicarla, lo cual no se hace sin virginidad. El Espíritu Santo no entra donde no hay virginidad.
b.- Vivir y practicar la oración.
c.- Vivir y practicar los sacramentos.
d.- Asimilar y vivir todos los nutrientes.
e.- Vivir, crecer y permanecer en la amistad de Dios.
f.- Ser lo que se debe ser.
g.- Dar frutos.
En el Reino de Dios no hay estériles.
Los estériles son arrancados y arrojados del Reino de Dios. Porque Dios es vida y la Vida fructifica.
31.- Aspire pues a recibir y a vivir el Espíritu Santo.
32.- Cuiden la Palabra de Dios sembrada en ustedes.
33.- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
34.- Imiten a Mará Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
