Lección 323 Regresen a la fuente.
Leccion Numero
Lección
N° 323
Regresen a la fuente.
1. Imiten al salmón:
Para tener y dar la vida regresen a la fuente.
2. La fuente de ustedes es Dios.
Retornen a El a cada instante, cueste lo que cueste.
3. El salmón nace individualmente en fuentes de aguas dulces, colocadas casi siempre en lugares altos.
Nacido se dirige al mar. Recorre distancias infinitas a lo largo de su vida y ya tarde, cuando va a morir retorna a su lugar de origen; para procrear y conservar su especie.
Sin la muerte individual de cada salmón se extinguiría su especie.
La acción de procrear y conservar su especie le exige, a cada salmón, la necesidad u obligación de dar su vida.
4. La lección del salmón es evangélica:
"si el grano de trigo no se siembra y muere no da frutos, pero si se siembra y muere da frutos y frutos abundantes"
5. Nadie que no haga otro tanto que el salmón o que el grano de trigo, dará frutos. Los frutos esenciales.
6. Ustedes aprendan a morir. Esto es: a ser vírgenes. A despojarse, a anonadarse, para que se de y cumpla el plan de Dios con respecto al mundo y a cada hombre en particular.
7. Ustedes, los de esta Orden Trinitaria nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios, esfuércense, ustedes, de modo individual, en ser vírgenes; para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
8. No pretendan cambiare al mundo y a los otros; tratando puerilmente de cambiar al mundo y a los otros. Cambien ustedes y se hará el cambio. Esto es la plenitud que solamente Dios la hace.
9. No pretendan demostrar a Dios. El es indemostrable. Muestren a Dios viviéndolo, como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, madre, maestra y modelo para ustedes.
10. Mostrar a Dios es acción existencial y vivencial.
Miren al salmón, obsérvenlo y aprendan de el.
El les muestra que Dios vive, viviendo él y dando su vida para dar la vida a nuevas expresiones de esa vida.
11. No quieran hacer cosas grandes sin la realidad de las cosas pequeñas.
12. Recuerden esto:
Lo pequeño o elemental les hable de la fuente, de la causa, del origen, de la verdad que informa lo real y existente. No se aparten por soberbia de las cosas pequeñas.
13. Mirar lo pequeño exige el asombro y la inocencia de los niños. Y eso es sabiduría.
14. Sean como niños. No sean niños.
15. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
16. Imiten a María santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen.
