Lección 353 Eternicen la Navidad
Leccion Numero
Lección
No. 353
Eternicen la Navidad
1. Si Navidad es encuentro entre Dios Salvador y el hombre desterrado e indigente, para salvación del hombre, hagan, con humildad y con prudencia, que la Navidad no pase. Eternícenla pidiendo a Dios que permanezca entre ustedes y en ustedes.
2. El modo de eternizar la Navidad es la oración (Diálogo con Dios)
3. Si oran, como Dios lo quiere y manda, serán vírgenes.
4. Si son vírgenes, reciben, viven y dan a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero, en orden a la Cristofinalización, que es: aceptar, vivir y proclamar el Señorío de Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
5. Si la virginidad en ustedes, es un estado proceso, la Navidad se hace permanente.
6. Después de Navidad, viene, en la cronología de ustedes, el cambio de año.
7. Si la Navidad se ha dado en ustedes, llegan al año nuevo con la alegría de Dios. Tienen su felicidad y pueden estar eufóricos. Eso es natural y es lógico.
8. Recuerden:
En las grandes alegrías hay grandes riesgos.
El malo, enemigo de Dios no duerme. El asecha y vigila como perro rabioso o como león hambriento, en busca de oportunidades para devorar y matar.
Los incautos o imprudentes caen en sus acechanzas y son devorados.
No le teman, pero huyan de él.
9. Recuerden:
El malo, enemigo de Dios, vive oculto y acechando, como una víbora. Como ella es astuto y malo.
Agucen sus sentidos, para no dejarse sorprender.
10. La oración es el radar de ustedes. Úsenla.
Recuerden: quien anda en la luz ve el peligro y por lo mismo no cae en el.
Quien va en tinieblas cae en el peligro y perece en él.
11. Huyan del peligro. El malo y sus tentaciones son el verdadero peligro para ustedes. No le teman; pero huyan de él.
12. Recuerden:
Los imprudentes pierden la guerra después de las grandes victorias; porque bajan la guardia y no vigilan.
13. En los días de gozo, cuando creen estar más cerca de Dios, tienen más peligros. El enemigo los acecha.
Sean prudentes.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración
14. Después de los grandes acontecimientos, reúnanse para orar.
15. La oración de ustedes sea individual y colectiva.
16. La oración colectiva háganla de este modo:
a. Cuando vayan al lugar donde deban reunirse, recen el rosario.
b. En el lugar de reunión no recen el rosario, adoren al Señor, únicamente.
c. No pidan ningún bien. Pidan el Espíritu Santo únicamente. Los bienes o dones, Dios se los dará, según les convenga, como por añadidura.
d. Reúnanse a darle adoración a Dios. Adórenlo. Adórenlo. Adórenlo y denle gracias.
e. Modo de darle gracias a Dios es darle parte de los beneficios y dones recibidos. Cuando se trata de un nuevo año, de lo recibido en el año anterior.
f. Para adorar y agradecer a Dios, tengan tres momentos:
g. El primero, al reunirse todos, sea de adoración exclusiva. Adoren intensamente. Nada más que eso.
h. Terminado el momento de adoración, y sin perder el clima o ambiente de adoración, divídanse en pequeños grupos de a tres personas o células trinitarias.
En estas células, que oraran por separado, adoren y agradezcan a Dios, cada uno de los fieles.
Como, en cada célula no son sino tres fieles, no malgasten el tiempo y sean breves.
No cuenten exageraciones, piensen que Dios está presente en cada uno, como en el sagrario y adórenlo.
Repitan:
"Espíritu Santo bendito: penetra profundamente en mi para hacer una nueva creación"
Y, viendo, en el alma, al hermano, como una copia de María Santísima, quien es el Sagrario viviente del Señor y, a la vez, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, repitan:
"Adoro en ti al Salvador que está en Ti"
Esto les dará humildad. Y la humildad les dará veracidad, haciéndolos vírgenes, esto es: limpios y libres de todo lo que no es de Dios.
i. No cuenten exageraciones, por vanagloria. Pero no dejen de contar pequeñeces, si están llenas de Dios.
Lo aparentemente tonto, cuando es santo, a Dios le agrada. Para Él no hay tonterías en los que ama.
Recuerden la oración del fariseo y del publicano.
j. Den gracias a Dios por todo. Por lo que creen bueno o por lo que creen malo para ustedes. Por las alegrías y las tristezas. Por los éxitos y por los fracasos. Por los nacimientos y los duelos. Todo en Dios es gracia.
k. No derrochen palabras. Vivan lo que oigan y nadie sirva de maestro. El único maestro es Dios.
l. Cuando, quien dirija ocasionalmente, por el querer de Dios, el grupo, crea, por inspiración de Dios, que la reunión en células es suficiente, convóquelas a reunirse en Nido. Esto es, a volver al grupo grande, lo cual se hará, generalmente al lado del Sagrario o, por excepción, donde el guía lo señale, por inspiración.
ll. La reunión del nido, siga siendo en clima de adoración, de agradecimiento y de alabanzas.
No haya exageraciones. Haya humildad. Esto es verdad y vida en lo que se diga y viva.
Compartan lo vivido en la célula, no por obligación o vanagloria, sino para edificación de los hermanos y para gloria de Dios.
m. Cumplidos los dos momentos anteriores, si todo está hecho en oración y con espíritu de entrega, el Espíritu de Dios estará presente en cada uno y en todos. Habrá ambiente de amor. El gozo será intenso y pleno.
Haya, entonces, un breve descanso, el cual será aprovechado libremente por cada uno de los fieles según su propia inspiración e impulso.
n. Reúnanse, a la convocatoria del guía, después del descanso, para vivir la Eucaristía.
ñ. Si todo se hace como Dios lo quiere y manda, Él estará presente y todos verán su gloria y sentirán su misericordia.
o. Al regresar a sus lugares de procedencia, recen el rosario.
p. No olviden lo que ya saben:
Oren antes de orar.
Oren orando.
Oren después de orar.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
q. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
