Lección 382 Sepan Orar.
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Lección
No 382
Sepan Orar.
1.- Dios es padre y padre bueno. No le teman. Respétenlo.
2.- El hijo acata y obedece a su padre por respeto. No por temor.
3.- El respeto nace del amor.
4.- Cuando se ama se respeta.
5.- El temor y el respeto no son idénticos.
6.- El amor es confiado.
7.- Cuando se ama se respeta; pero no se teme.
8.- Cuando ustedes oren, respeten a Dios, no le teman.
9.- Oren, tomando la oración como dialogo o conversación con Dios.
10.- Recuerden esto:
La oración verdadera es dialogo o conversación con Dios.
11.- Una conversación es intercambio de afectos, sentimientos, deseos y palabras.
No es sólo palabras.
12.- La conversación exige, para serlo, la presencia de dos o más interlocutores.
13.- Si la oración verdadera es conversación verdadera con Dios; no la hagan si Dios no está presente.
14.- Cuando ustedes oran recuerden esto:
a.- Que Dios está presente.
b.- Que la presencia de Dios debe imponerles respeto, no temor.
c.- Que el respeto debe traducirse, para ustedes, en adoración.
d.- Que la adoración es el respeto que se da a Dios, por serlo. Por eso, solamente a Dios se adora. A las creaturas no se adora.
e.- Que la cortesía, cuando se está ante un superior exige: primero que aquel, sea el primero en sentarse y segundo que aquel, sea el primero en hablar o autorizar el diálogo.
Dios es el superior sin ninguna comparación posible. Por eso, deben extremarse las reglas de la cortesía, con Él, hasta llegar al grado propio que es la adoración.
f.- Lo que llevan para proponerle considérenlo como presentes o regalos.
g.- Lo que ofrendan no lo carguen sobre ustedes. Entréguenlo a Dios, colocándoselo al frente.
h.- Dios es magnánimo, sin ninguna comparación posible.
Cuanto ustedes le dan en la oración Él lo recibe para sí y en correspondencia, Él, lo reemplaza con sus propios y personales dones, gracias o reglaos.
Por eso es que el orante se torna diferente y pleno o feliz.
i.- Lo que regalan a Dios no lo retomen. Déjenselo.
Retomar lo ofrecido es grosería. No sean groseros.
j.- Es secreto eficaz, para que la oración sea eficaz y verdadera, abandonarse en Dios. Esto es: creer, confiar y esperar en Él.
k.- Cuando hagan oración ofrezcan a Dios sus preocupaciones y problemas. Dejen que ellos sean como ofrendas que ustedes le hacen a Él.
l.- Cuando oren procuren estar limpios y libres de todo lo que no es de Dios.
La oración verdadera produce sentimientos de virginidad y de inocencia.
ll.- Crean que la presencia de Dios destruye el mal y pone el bien, que es su presencia.
m.- Dejen a Dios la iniciativa de todo, cuando ustedes oren o dialoguen con Él.
n.- Sean prudentes: créanle a Dios.
ñ.- Creerle a Dios y, más aún, creer en Él, es confiar y esperar en su poder y en su misericordia.
o.- Cuando se cree, se confía y se espera en Dios, no se le teme, se le ama.
p.- Amen a Dios. El amor a Dios crea respeto; pero no temor.
q.- Orar por temor y con temor, es orar sin amor.
r.- Orar con respeto, es orar con amor.
rr.- El temor frustra la libertad. El respeto la acrecienta.
s.- Solamente se es libre cuando se ama.
t.- Dios es amor. Dios ama. En la oración verdadera o diálogo con Dios, se está bajo el imperio de su amor y, por tanto, de su misericordia.
u.- Estar bajo el imperio del amor de Dios es llenarse de amor, como cuando se está ante la luz, lo natural es llenarse de luz.
v.- Los problemas, las preocupaciones y todo lo que no es de Dios, solamente se quitan, en forma real, cuando Dios está, tal como la sombra o tiniebla se acaba en la medida en que la luz cae sobre ella.
x.- Al orar dejen que Dios entre en ustedes y eso les basta.
Los problemas en Dios tienen otro sentido o dejan de serlo.
y.- Acepten al orar, que Dios es el Señor.
z.- Cuando oren, crean, crean, confíen y esperen en Dios. Eso se demuestra descargando en su presencia todo lo que pesa.
15.- La oración verdadera produce frutos.
16.- El principal, mayor o único fruto real de la oración verdadera es la presencia de DIOS.
17.- DIOS es amor.
El amor es el fruto real de la oración.
18.- Jesucristo les dijo que el Padre celestial daría el Espíritu Santo -esto es el Amor- a quienes se lo pidieran en su Nombre.
La razón es clara: El Padre, el Hijo (Jesucristo) y el Espíritu Santo, hacen unidad en esta súplica.
El resultado es el Amor: Dios mismo.
19.- Los que oran en verdad aman; porque Dios está en ellos.
20.- Ustedes amen.
21.- Que el amor en ustedes, entre ustedes y para los demás, sea el fruto real y verdadero de la oración verdadera de ustedes, los integrantes de esta Orden trinitaria nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios.
22.- El amor debe producir consecuencias en ustedes, ya se les ha dicho muchas veces.
23.- Son consecuencia del amor en ustedes:
La Paz. Que es el espíritu de paz. El ser pacíficos.
La Justicia. El ser justos.
La misericordia. Que es ser misericordiosos.
La comprensión. Que es tener espíritu de tolerancia con los otros.
El perdón. Que es la capacidad ilimitada de perdonar las ofensas recibidas.
La libertad. Que es el don de superar las cadenas interiores que atan a los vicios y malos hábitos o costumbres malas.
Esta libertad se debe traducir en el don de respetar los derechos ajenos, como se quiere o desea que se respeten los derechos propios.
24.- Si ustedes oran de verdad, esto es: sí la oración de ustedes es verdadera ustedes son creaturas nuevas o renovadas por la presencia del Espíritu de Dios en ustedes. Sean nuevos. Renuévense.
25.- Si ustedes son nuevos, el mundo en el que viven será nuevo o renovado, en consecuencia.
26.- Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
27.- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
28.- Dejen que Dios esté presente en ustedes.
29.- La oración verdadera atrae la presencia de Dios y la conserva.
30.- ¿Quieren ser mejores? OREN.
¿Quieren un mundo mejor? OREN
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean Oración.
No dejen de Orar.
