Lección 411 DIOS está en ustedes y entre ustedes. Pálpenlo.
Leccion Numero
Lección
Nº 411
DIOS está en ustedes y entre ustedes.
Pálpenlo.
1. Dios es la persona que todo cuanto existe lo ha creado. El es quien todo lo da en el orden natural y sobrenatural.
2. El hombre ha sido creado por Dios para que disfrute de todo y para que lo conserve y desarrolle.
3. El progreso o desarrollo es un deber impuesto al hombre como vocación al ser creado.
4. Dios está presente en sí, en todo y entre todo.
5. Las cosas revelan su presencia en la belleza y en la vida. El hombre, además de esto, en el espíritu.
Pero Dios debe asimilar y ser asimilado.
Eso se logra en el estado proceso de virginidad y de inocencia.
Inocencia es la presencia de Dios en lo que es virgen. Es su manifestación en lo creado.
6. Ejercítense en descubrir a Dios dentro de ustedes y cuanto los rodea.
7. Para descubrir a Dios ejercítense en ser vírgenes en el cuerpo y en lo del cuerpo. En el alma y en lo del alma. En el espíritu y en lo del espíritu.
8. Espíritu es la parte del alma reservada para Dios. Es como el santo santorum donde solamente Dios debe morar.
9. Va llegando el tiempo en el que aprendan a desintegrar la materia, lo del alma y lo del espíritu, para que Dios llegue en posesión por el querer y voluntad libres de ustedes.
10. La posesión de Dios es absorción y no contacto simple, como el de quien tiene algo.
Tú posees algo; pero tú y lo poseído son distintos; siguen siendo dos realidades, aunque dependientes y correlacionadas.
11. La posesión de Dios hace que lo poseído deje de ser él, para ser absorbido por Dios y, por tanto, Dios únicamente.
"Ya no vivo yo. Es Cristo (Dios) quien vive en mi," según la afirmación de Pablo.
12. No se descubre a Dios si no se lo deja entrar voluntaria y libremente en el cuerpo, en el corazón, en la razón, en el espíritu.
13. Para dejar entrar a Dios hay que desocuparse, abrirse e invitarlo. Es el proceso de la primera parte del Seminario "María, Señal de Jesucristo."
14. El proceso de la primera parte del Seminario "María, Señal de Jesucristo" es constante, insistente y progresivo.
15. Aséense a fondo bañándose, con humildad y con prudencia, en las píscinas naturales y sobrenaturales de la gracia (confesión con el presbítero).
16. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
17. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
