Lección 714 "...Tome su cruz y sígame...".
Leccion Numero
714
Lección
N° 714
"...Tome su cruz y sígame.".
- Al reconocer a Cristo, como Dios, para seguirlo, hay que aceptar llevar su cruz, como el cirineo.
- No se puede ser cristiano sin amar y bendecir la cruz de Cristo.
- Aceptar la cruz de Cristo es aceptar su mandamiento: "Quien quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame".
- Negarse a sí mismo y aceptar la cruz de Jesucristo; es escuchar su Palabra, vivirla y practicarla. Él lo ha dicho: "El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama". (Juan 14,21). Y, la Virgen, haciéndole eco, les ha dicho: "Haced lo que Él os diga" (Juan 2,5). Hagan, pues, lo que el Señor les dice. Y, el Señor, Soy Yo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
- La cruz no es maldición. Desde el instante en que el Hijo de Dios la consagró bendiciéndola con su sacrificio, en ella, la hizo bendición.
- Cada cruz es bendición: la bendición de Jesucristo dada como signo o señal de salvación.
- Quien quiera ser salvado acepte al Salvador. Y, aceptar al Salvador es escuchar su Palabra, vivirla y practicarla.
- Aceptar la Palabra de Dios implica: a) Despojarse o negarse a si mismo, como señal de reconocimiento al Salvador, como Dios y Señor de quien lo reconoce y, b) Tomar la cruz, o sea, aceptarlo, como Dios y Señor de quien lo acepta.
- Dios es el Señor y es Dios, en sí y por sí, con o sin el reconocimiento de la creatura.
- Dios, por amor a la creatura, no se le impone como su Dios y su Señor. Él respeta la voluntad y la libertad del hombre.
- El reconocimiento, por parte de la creatura, de Dios, como su Dios y su Señor, es un acto de sumisión y aceptación voluntarias del hombre a su Creador.
- Reconocer y aceptar a Dios, como su Dios y su Señor, es el acto de mayor altura del hombre, en el cual concurren constante, sucesiva y progresivamente, los tres primeros pasos enseñados en el seminario "María, Señal de Jesucristo": 1- María, la Pobre de Dios; 2- María, la Esclava de Dios; 3- María, entrega Absoluta; los cuales corresponden a su primera parte: "Recibir a Jesucristo", cuyo secreto es la virginidad, pureza, conversión o limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios".
- Ser virgen, en su significado más profundo, es: a) "Negarse a sí mismo"; b) "Tomar su cruz y seguir a Jesucristo".
- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Acta Status
corregida
