Lección 852 Sean peregrinos, si quieren ser testigos

Leccion Numero

852

 

Lección

No 852

Sean peregrinos, si quieren ser testigos

 


1. La historia de la salvación está llena de humildísimos peregrinos del Reino despojados de sí y llenos de Dios, por su despojo o virginidad.


2. Sean vírgenes.


3. Saben que es ser virgen. Recuérdenlo:


Es "Ser limpio y libre de todo lo que no es de Dios".


4. La instalación es falta de virginidad. Por eso no es buena.


5. Se puede estar instalado en muchas cosas:


- El poder.

- El vicio.

- El pecado.

- La injusticia.

- La prepotencia que produce el poder mal administrado. Y, esto, aún en jerarcas de mi Iglesia, en gobernantes del mundo, así sean grandes o pequeños, de bajos o elevados cargos y, aún simples seglares, sacerdotes y religiosos, hombres y mujeres.

- El activismo.

- El desamor.

- etc.


6. Les he dado a la Virgen Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, como Madre, Maestra y Modelo para ustedes; porque Ella, entre todas las creaturas, a pesar de ser quien ha subido más alto en el amor y en la elección de Dios, es, no obstante, la más humilde, y, por ende, la más despojada o virgen, para darme albergue pleno, hasta dejar de ser Ella, en sí, para que Yo sea. Y, por eso, es mí señal: quien me señala sin lugar a errores.


7. Amen más a María, la Virgen. Vivan y propaguen ese amor, para la salvación de todo; porque eso nos complace.


8. Amen y defiendan la Iglesia, unida al Papa, a pesar de las dificultades y maldades que la azotan.


9. Amen, bendigan y defiendan al Papa. Hacerlo es defender la unidad, santidad, catolicidad y apostolicidad de la Iglesia.


10. Aunque no les satisfaga, sean apóstoles de la unidad, en sumisión jerárquica. Eso los hará semilla de sazón para las manifestaciones de mi Reino.


11. Sean uno, entre ustedes y conmigo, como uno somos el Padre celestial y Yo, en unidad con el Espíritu Santo.


12. Esfuércense en ser vírgenes para que Yo los santifique y les dé vida.


13. Oren mucho.

Oren siempre.

Sean oración.


14. Sean amor. Amense a ustedes en sí. Por ese amor sean vírgenes, para conservarse en mí.


15. Amenme a mí, para que sean llamados, hijos de Dios, como copias vivientes de la Hija de Dios por excelencia, quien por eso mismo es llamada "la Madre de Dios", al ser mi madre.


16. Amen al prójimo como se aman a ustedes. Eso se logra por la virginidad que les permite la Cristofinalización personal y colectiva.


17. Amen la sociedad o conjunto de hombres; familia, Iglesia, pueblo. Empéñense en su cambio o Cristofinalización, que imprime el desarrollo.


18. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

 

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