Lección 931 Sean transparencia de Dios.

Leccion Numero

931

 

Lección

N° 931

Sean transparencia de Dios.

 

1. Recuerden esto, y no lo olviden, ustedes, los que sueñan con el poder:

"el verdadero poder crece con el amor."

2. Amen de verdad, si quieren ser poderosos. Y, entonces entenderán: que el poder no tiene sentido sin amor; que, el amor, solo es amor, cuando está lleno de Dios, hasta confundirse con Dios, en su mismísima esencia.

3. El poder confundido con el amor es el servicio y, por tanto, es la entrega absoluta del que ama al ser amado, a los seres amados y a lo que ama.

4. El realmente poderoso es el servidor por esencia, esto es, por amor y, por tanto, el ser que se niega a si mismo, para que el, o los otros, sean.

5. Recuerden eso, y no lo olviden:

"el amor se destruye con el poder,

cuando este no es amor"

6. La humildad es la zona de equilibrio en el poder.

7. La humildad y la virginidad se identifica; porque la humildad es el grado más alto de la virginidad.

8. Si no hay humildad, hay soberbia.

9. La soberbia y la virginidad son incompatibles.

10. La humildad es de Dios, porque Dios es virgen: el Virgen por su esencia.

11. Dios es el Virgen, por su esencia. Y, Dios es Verdad, es Vida, es Amor. Por eso es Uno, el Uno, en el Misterio de la Santísima Trinidad, a pesar de la pluralidad personal: 3 Personas divinas y diferentes; pero un solo y Único Dios verdadero: El que Es.

12. Dios Trino, es tan humilde, por su Virginidad, que es Uno, y, como tal, el Único.

13. Cada una de las tres divinas Personas, en el misterio de la Santísima Trinidad, es tan humilde, por su virginidad, que se identifica de tal modo, aceptando a las otras, que se identifica con ellas, en tal grado, que las tres son un solo y Único Dios.

14. En esta identidad única,, radica el poder omnipotente de Dios.

15. Dios es Amor, Dios es Verdad, Dios es Vida, Dios es Uno, Dios es Único, por su humildad.

16. Dios es humilde, porque es Virgen.

17. Lo contrario de Dios es su criatura ensoberbecida: el malo, su enemigo. Por eso, la soberbia es de la esencia del malo, el enemigo de Dios y, en consecuencia el patronímico de todos los soberbios, sus adeptos.

18. Sean humildes.

19. El humilde disfruta del poder de Dios.

Lean, relean y mediten:

Josué 6, 1-16

Jueces 7, 2-7

Salmo 118

20. Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

21. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

 

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