Lección 938 Mueran a toda vanidad.

Leccion Numero

938

 

Lección

N° 938

Mueran a toda vanidad.

 

1. Quien no es capaz de negarse a si mismo, esto es, de ser humilde, como consecuencia de ser virgen, no pueden seguirme y, por eso, no es de los míos y mi Padre no le conoce, porque Yo no le reconozco.


¿Lo entienden?


2. Si negándose a si mismo, como consecuencia de ello, no aceptan las diferentes pruebas que se les presenten, no son aptos para seguirme, porque no aceptan la cruz que se les da para que sean crucificados en ella, como Yo, el Maestro y el Modelo de ustedes, la acepté. Recuerden: el discípulo no es mayor que su maestro y por tanto no puede dejar de hacer y de aceptar lo que él acepta y hace.


¿Lo entienden?


3. Quien mengua para que Dios y el prójimo crezcan en él y sobre él, ese es merecedor del Reino de los cielos. Mi Padre del cielo y Yo le amamos y moramos, en él, con complacencia.


4. Quien no es capaz de menguar para que Dios y el prójimo aparezcan y brillen en él y sobre él, ese no es digno del Reino de los cielos y, por eso, mi Padre del cielo y Yo, no le amamos y no moramos en él.


5. Quien acepta las pruebas, o sea la cruz, y las carga con amor y con gratitud, ese es digno del amor de Dios y de su Reino, por eso puede y debe venir en pos de mi.


6. Quien no acepta las pruebas o la cruz, ese no es digno del amor de Dios y de seguirme.


7. Recuerden, y no lo olviden: hay dos condiciones concomitantes e irrenunciables para seguirme:


a) Negarse a si mismo.

b) Aceptar las pruebas y cargar la cruz.


Quien no tome en serio esto, no es digno de mi y, aunque diga seguirme, no me siga, porque no va por el único y verdadero Camino que soy Yo.


8. El orgullo, la prepotencia, la vanidad, la soberbia y el pecado, son vanidad de vanidades. Por tanto, si quieren venir en pos de mi, despójense de ellas, cada uno en particular y luego síganme.


9. Negarse a si mismo, tomar la cruz y no seguirme es inacción. Y, la inacción, como toda inactividad, es muerte.

Por tanto, quien quiera seguirme:

a) Niéguese a si mismo,

b) Tome su cruz

c) Y sígame.


10. Recuerden: "El que me sige no anda en tinieblas", "porque Yo soy la Luz del mundo".


11. Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.


12. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

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