Lección 976 Amen con el amor de Dios
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Lección
Nº 976
Amen con el amor de Dios
El amor de Dios empieza y termina en Dios, por eso es perfecto.
El amor de Dios no da cabida a nada que no sea el amor o del amor.
La primera consecuencia del amor de Dios es la felicidad. Por eso Dios es feliz: El feliz. El único y verdaderamente Feliz.
Como consecuencia en sí de la felicidad de Dios, El es feliz plenamente y da felicidad.
De la felicidad de Dios se derivan entre otros dones: La paz, la justicia, la libertad y la alegría.
Quien tiene a Dios es feliz y hace felices a los otros, sus hermanos, porque ama.
Quien es feliz, como consecuencia del amor de Dios, en él, es pacífico y fomenta la paz; es justo y fomenta la justicia; es libre y fomenta la libertad; es alegre y fomenta la alegría.
Una persona llena de Dios, es una persona feliz.
Donde hay una persona feliz, hay un mundo feliz.
En un mundo feliz los otros son hermanos y viven como hermanos disfrutando alegremente los dones de su Reino: la paz, la justicia y la libertad.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
12. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, nuestra Señora de la Nueva Alianza, madre, maestra y modelo para ustedes.
