Lección 248 Reúnanse para crecer y ser

Leccion Numero

248

Lección

No 248

Reúnanse para crecer y ser

  1. Han venido agrietándose por insensateces. Reflexionen.

  2. Tiempo es de restaurar y restañar. No dejen grietas entre ustedes; ni dejen heridas en ustedes.

  3. No se hagan reproches, los unos a los otros, ni se juzguen y condenen.

  4. Cada uno examínese a fondo, en relación con sus hermanos y en relación él mismo, con la Orden y con Dios.

  5. Cada uno arrepiéntase de lo malo que haya hecho, en relación con él mismo, con sus hermanos, con la Orden y con Dios.

  6. Cada uno confiese sus errores.

  7. Cada uno pida perdón: a sí mismo. A sus hermanos. A la Orden y a Dios, en la medida en que crea haber fallado.

  8. Cada uno dispóngase a perdonarse a sí mismo; a perdonar a sus hermanos y a perdonar a la Orden.

  9. Cada uno sea testimonio de perdón y de amor.

  10. Cada uno vacíese de toda malquerencia, incomprensión, rencor e indignación.

  11. Cada uno de ustedes sea virgen, de esto, como de todo lo que no es de Dios. Y libre y limpio, sea alegre. De alegría. Viva alegría.

  12. No dejen grietas ni heridas en ustedes y entre ustedes.

  13. Corrijan a tiempo y curen a tiempo.

  14. Sean santos y perfectos como el Padre que tienen en la tierra y en el cielo. Eso es posible, por fuerza del Espíritu de Dios y por su acción. Eso es lo que Dios quiere de ustedes y en ustedes, en esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios.

  15. El aporte de esta Orden a la Iglesia verdadera es este: Que cada uno de sus integrantes se den vírgenes en todo. Que siendo vírgenes, reciban, vivan y den, de modo individual, a Jesucristo, el Salvador resucitado.

  16. Que esta Orden sea fuente vital de limpieza y libertad morales, o sea de virginidad, para sus integrantes, de modo individual y colectivo.

  17. Esfuércense en ser vírgenes.

  18. Nada hagan sin ser vírgenes.

  19. Si no son vírgenes ustedes, de todo, no podrán ser eficaces; porque no recibirán a Dios y si no lo reciben no lo vivirán y menos podrán darlo.

  20. Todo el esfuerzo de ustedes, en este tiempo y siempre se encamine a ser vírgenes y a conservarse vírgenes, para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado.

  21. Sean vírgenes individualmente.

  22. Procuren que la Orden sea virgen.

  23. No dejen gritas ni heridas, en ustedes, entre ustedes y en la Orden.

  24. Recuerden: ustedes son un semillero de santos. Esto es: de personas llenas de Dios. Y no podrán serlo, si no son vírgenes; porque quien santifica es Dios; porque sólo Él es Santo. Pero, para que Dios santifique, hay que tenerlo. Y solo se lo tiene cuando se lo recibe. Y solo se lo recibe cuando se es virgen. Esto es: cuando hay sitio para Él.

  25. No aspiren a nada más en esta Orden. El único secreto y la razón de ser de ella, es darle santos a la Iglesia verdadera, que vivan a Dios y que ese sea su único motivo de vivir y su razón de ser.

  26. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.

  27. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

 

Export to PDF | Printable Version