Lección 964 Sean luz y sal del mundo.

Leccion Numero

964

 

Lección 

No. 964 

Sean luz y sal del mundo.

 

  1. Ser luz y sal del mundo, es ser entrega absoluta a Dios y donación perfecta a los hermanos.
  2. Si la luz y la sal no se entregan, quedan infecundas como el grano de trigo que no se descompone.
  3. La luz alumbra cuando se disuelve en las tinieblas que ilumina.
  4. La sal da sabor cuando se disuelve en la masa que sazona.
  5. La luz y la sal sé desinstalan, si cabe el término, para producir resultados eficaces con su entrega.
  6. La entrega de la luz y de la sal hace posible la transformación de aquello en que se entregan: las tinieblas dejan de serlo. La masa adquiere sabor en una nueva identidad.
  7. ¿Cómo habrá cambios en el mundo, si ustedes no se entregan y se donan a Dios y a sus hermanos?
  8. Para que el mundo cambie sean ustedes luz y sal. Sean la Eucaristía de los otros.
  9. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración
  10. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
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