Lección 964 Sean luz y sal del mundo.
Leccion Numero
964
Lección
No. 964
Sean luz y sal del mundo.
- Ser luz y sal del mundo, es ser entrega absoluta a Dios y donación perfecta a los hermanos.
- Si la luz y la sal no se entregan, quedan infecundas como el grano de trigo que no se descompone.
- La luz alumbra cuando se disuelve en las tinieblas que ilumina.
- La sal da sabor cuando se disuelve en la masa que sazona.
- La luz y la sal sé desinstalan, si cabe el término, para producir resultados eficaces con su entrega.
- La entrega de la luz y de la sal hace posible la transformación de aquello en que se entregan: las tinieblas dejan de serlo. La masa adquiere sabor en una nueva identidad.
- ¿Cómo habrá cambios en el mundo, si ustedes no se entregan y se donan a Dios y a sus hermanos?
- Para que el mundo cambie sean ustedes luz y sal. Sean la Eucaristía de los otros.
- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
