Lección 13
Leccion Numero
Lección
Nº 13
Cada vez que para Mí trabajen, recuerden, el enemigo se enfurece y los asecha.
Por eso, sean cautos. No descuiden la oración.
Pero no le teman.
Yo les basto: Oren, Oren, Oren.
Reúnanse, en oración, lo antes posible.
Esto les da fuerzas y les hace crecer en sabiduría, prudencia, templanza y fortaleza.
Busquen y refúgiense en María, la Inmaculada Concepción, la Madre y Modelo y Maestra que les he dado.
Ella es como el bálsamo que todo lo alivia y santifica con Mí gracia.
Sean prudentes: Oren, oren, oren.
Sean humildes. !No se dejen llevar por el entusiasmo de los éxitos y no se apropien lo que es Mío.
Para eso: Oren, oren, oren.
Como esclavos de la Esclava de Dios, dejen, a ella, la misión de darme el parte.
Para eso:
Refúgiense en ella y pídanle con sumisión y entrega y amor, que sea ella, la Capitana, Señora y Reina de ustedes, quien a Mí, a Nosotros nos presente las ofrendas de ustedes, como ofrendas de Ella. Y, así, todo será aceptado por nosotros y Bendito.
