Lección 134 Expónganse a la Luz.
Leccion Numero
Lección
No 134
Expónganse a la Luz.
1. No quieran obtener la luz estando llenos y cerrados.
2. Vacíense. Destápense. Entréguense.
3. Para eso: aséense, bañándose en las piscinas naturales de la gracia. Confiésense, para estar aseados, limpios moral y espiritualmente.
4. No antepongan nada a Dios. Expónganse en el vacío de sus almas.
5. Entreguen todo a Dios: sus sentidos. Su mente, su corazón, su memoria, inteligencia, imaginación y voluntad. Cédanle su libertad.
6. Entréguense, ustedes, totalmente.
7. Cuando visiten a Dios en el Sagrario o vayan de peregrinos a un santuario, observen esto, para que el acto de ustedes sea eficaz:
- Estén limpios.
- Vacíense.
- Ábranse.
- No pidan cosas.
- Pidan que Dios entre y se dé El, en ustedes.
- Pidan a Dios. No pidan las cosas de Dios
- Pidan el Espíritu Santo
- Oren antes de llegar
- Cuando estén ante el Santísimo en el Sagrario o en la Imagen de María, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, no digan nada, entréguense, anonadándose, adoren con profunda entrega. Que la oración de ustedes, entonces, sea contemplativa.
La oración más eficaz es esta; porque en ella, Dios les habla. Él es quien habla, quien da, quien hace, quien se da.
- Recuerden: el mejor conversador es el oyente. El mejor orante es quien escucha a Dios.
- Después de orar contemplativamente oren en gratitud y en alabanza.
8. Las peregrinaciones tienen sentido, cuando el único propósito es Dios; no los favores de Dios.
Si así se hace, Dios se da y hace las mercedes que a Él placen y son convenientes para ustedes.
9. La visita a las imágenes de María la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, tienen razón de ser y dejan frutos, cuando se hacen, para buscar a Dios, presente en Ella, como en el más perfecto y fiel Sagrario.
10. No peregrinen nunca a los Santuarios de la Virgen, sino es para buscar a Dios, presente en Ella.
11. No pidan cosas. Pidan la Merced única y eficaz del Espíritu Santo. Pidan que Dios venga a ustedes. Que Dios los llene.
12. Sean prudentes:
Ante la imagen de María, contemplen en Ella, la presencia de Dios en Ella y adórenla. Adoren esa presencia. Adoren a Dios.
La mejor forma de honrar a María la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es adorar a Dios presente en Ella. Ella, por sí, no tiene nada y nada es. Creatura y simple creatura es igual que ustedes.
Por Dios, en Ella, es Sagrario de Dios y por tanto Creatura de Excepción.
Hónrenla, venérenla con este sentido y Ella, para ustedes será lo que Es: la Madre y Maestra que les muestra a Dios; que les da a Dios; que los lleva a Dios.
13. El rosario récenlo antes que arrodillarse, exponiéndose ante la Imagen, para adorar a Dios.
14. Cuando adoren a Dios, no hagan más que eso. Sean viva contemplación cedida en pleno.
15. Oigan, escuchen a Dios. Percíbanlo con todos sus sentidos. Con todo. Con mente, cuerpo, corazón y espíritu.
16. Después de contemplar, oren para dar gracias y alabar.
17. Dejen que Dios hable. Déjenlo entrar en ustedes. Déjenlo a El, vivir y hacer en ustedes.
18. Oren siempre.
Oren, oren, oren...
Sean oración.
19. Oren con María,
Oren con José.
Oren con los santos y Los Ángeles.
Oren, oren, oren...
Oren cómo ellos.
Oren siempre.
Sean oración.
20. No busquen más que a Dios. Pidan a Dios. Dios les basta.
21. Llénense de Dios. Dios basta.
