Lección 235 Dejen todo, para ganarlo todo
Leccion Numero
Lección
No 235
Dejen todo, para ganarlo todo
- Siempre hay que pagar un precio por aquello que se quiere.
- El precio está en relación con el tesoro o bien que se desea.
- Unas veces se pagan bienes terrenales o dinero y otras, se compra a precio de la propia sangre.
- La sangre se confunde con la vida.
- Hay tesoros que solo se adquieren con la vida terrenal.
- Muchos han dado y dan la vida por la paz, la justicia, el honor, la libertad.
- Puede afirmarse y así es, que hay tesoros que valen más que la vida terrenal y transitoria.
- Pero hay un tesoro que vale más que todo los tesoros. Por él, el prudente da, aun aquellos comprados o adquiridos con su vida.
- El verdadero tesoro por el que vale la pena vender o dar todos los tesoros, aun aquellos que se compran o adquieren con la propia vida, es Dios.
El es la perla verdadera, el tesoro escondido; por quien el prudente vende y da todo lo que tiene.
10. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, todo lo entregó, hasta su propia libertad y voluntad, para, haciéndose su esclava por amor, adquirir la libertad perfecta y la inmedible limpieza moral que la hicieron y conservaron Virgen, siempre Virgen, mereciendo así, recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado.
11. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es por tanto el modelo de acierto, en éste arte-misterio de ser cristiano, concretado en recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la cristofinalización o aceptación asimilación y proclamación del señorío real de Jesucristo, el Salvador resucitado.
12. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
13. Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
Por hoy basta.
Bendiciones. Bendiciones. Bendiciones.

6:04 a.m.

Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón, para que hoy día haga tu voluntad y este contigo. Amén.

