Lección 237 Defendamos el niño
Leccion Numero
Lección
No. 237
Defendamos el niño
1. Defender al niño sea una misión esencial, fundamental, para cada uno de los miembros de esta nueva, novísima y novedosa Orden trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios.
2. El niño es el más profundo milagro de todas las especies. No solamente del hombre. De todas las creaturas.
3. Sin el niño se acaban las especies.
4. En los animales, el hijo es el secreto. En los vegetales, la semilla.
Generalicen el secreto a todo el universo y observen, que el hijo y la semilla se confunden. Por eso, es igual admitir y asimilar que el hijo es la semilla de todas las especies. El hijo y la semilla se confunden en todo lo creado.
5. Destruir el hijo, es destruir el germen de todo lo creado.
6. Destruir el hijo, es un crimen de lesa humanidad.
7. La defensa del hijo es y debe ser común a todos los creados. No tiene frontera, si sitios, ni medios específicos. No es solo de la raza de los hombres, ni de una sola raza. Es de todas las razas y de todas las especies. Es propia de todos los creados.
8. Dios, para darle eternidad a la niñez quiso hacerse niño.
9. La promulgación del amor y del respeto a la niñez es el Dios Niño.
10. No regateen esfuerzos en defender a la niñez, si quieren que haya un mundo nuevo con nuevas esperanzas para el hombre.
11. Defender a la niñez no es solamente hacer posible su existencia; sino, al mismo tiempo y sobre todo, posibilitar sus medios óptimos de desarrollo, conservación, felicidad, paz y libertad. Esto es, de equilibrio completo, integral, definitivo.
12. No defiendan a unos, solamente, defiéndanlos a todos los hijos o semillas de especies.
13. Sean ustedes, los de esta nueva, novísima y novedosa Orden trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios, defensores acérrimos de la niñez.
14. Defiendan a la niñez a tiempo y a destiempo. Con oportunidad y sin ella. Para eso, defiendan, de modo prioritario, a la familia, como su célula trinitaria ambiental genuina.
15. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
16. Oren y bendigan. Sean oración y bendición, para los niños.
17. Sean luz y sal del mundo.
Sazonen con amor.
Alumbren con amor.
18. Sean oración.
Sean sal y luz.
Sean bendición.
Sean amor.
19. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
20. Imiten a San José, varón prudente y justo.
21. Como María y José, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen y como José, varón prudente y justo, mantengan la unidad en las familias; amen, conserven, y defiendan a los niños.
22. Cada niño o hijo, es una semilla.
23. En cada hijo defiendan y bendigan las especies.
