Lección 242 No aparten la vista de la meta.
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Lección
No 242
No aparten la vista de la Meta.
1. Ustedes tienen una Meta: DIOS.
2. No aparten la vista de Dios un solo instante. Pase lo que pase, vayan adelante, como Pedro caminando sobre el mar en pos de su Señor, con la vista en Él, sin apartarla de Él, porque en el mismo instante en que dejan de mirar a Dios, se hunden.
3. Tengan claridad prudente sobre la realidad que los rodea.
No son ángeles. Son hombres. Seres organizados que arrastran un cuerpo terrenal, envuelto en realidades terrenales.
Pero no son bestias ni animales comunes. Son hombres que tienen un espíritu que es parte desprendida del Espíritu de Dios, el cual debe volver al Espíritu de Dios, para estar pleno.
4. Si conocen su meta y saben con claridad por dónde van, se tornan como barcos que yendo hacia un puerto señalado se aventuran por mares procelosos.
No teman. Luchen. Miren adelante. Reabastezcan sus esfuerzos. Impúlsense con recia persistencia.
5. Sepan que las tormentas son normales en el mar. Que las tolvaneras son constantes y normales en todos los desiertos. Que las pruebas son realidades normales en la marcha de los hombres hacia Dios.
6. Recuerden: no hay victoria sin lucha. No hay corona sin sacrificio. No hay salvación sin cruz.
7. Cuando avancen en el camino de Dios, sean prudentes. No pierdan de vista a Dios. Él es la meta de ustedes
8. Para ganar a Dios no se aparten de Dios. No lo pierdan de vista. Estén con Él.
9. Para estar con Dios, para no perderlo de vista y para no apartarse de Él, ya saben el secreto:
Sean vírgenes.
Esto es: sean limpios y libres moralmente.
10. Para ser virgen ya saben el secreto: examínense a fondo, con regularidad y con prudencia y báñense a fondo en las piscinas naturales de la gracia.
Examínense a fondo, con regularidad y con prudencia y báñense a fondo en las piscinas naturales de la gracia.
Confiésense. Confiésense. Confiésense.
11. No olviden que la confesión eficaz debe ser hecha ante el Presbítero.
12. Cuando tengan que cumplir o hacer algo, querido y mandado por Dios, mientras estén en Dios, a nada teman.
Recuerden:
No hay victoria sin lucha.
No hay corona sin sacrificio.
No hay salvación sin cruz.
13. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
14. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
15. Oren y bendigan. Oren y bendigan. Oren y bendigan.
16. Sean oración. Sean bendición.
