Lección 579 Escuchen la Palabra de Dios, vívanla y practíquenla.
Leccion Numero
Lección
No. 579
Escuchen la Palabra de Dios, vívanla y practíquenla.
1. La espiritualidad trinitaria nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Hija de Dios, es una escuela rigurosa que les enseña un estilo, único e inconfundible: el de Jesucristo, el Salvador Resucitado, verdadero Dios y verdadero Hombre. ¡Obsérvenlo! ¡Vívanlo! Y ¡Practíquenlo!
2. El modelo terrenal de cómo vivir el estilo de Jesucristo es María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen y por lo que ella les ha sido dada, como Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
3. El estilo de Jesucristo es uno y Único: Verdad, vida, amor. El es la verdad; El es la vida; El es el amor, porque El es Dios.
¡Obsérvenlo! ¡Vívanlo! ¡Practíquenlo!
4. Sean verdad; sean vida; sean amor. De eso se derivan consecuencias como: identidad. esto es, ser lo que se es, lo que se debe ser: Justicia. Esto es, ser agentes de justicia, entendiéndose aquella como hacer el bien en el amor y en la verdad, o sea: darse a sí mismo y darles a los otros, lo que Dios ha pensado y quiere para su felicidad y plenitud: Paz. esto es, gestar e impulsar la armonía interior con Dios, con el prójimo y con la observación rigurosa de modo particular, del plan de Dios, lo cual implica vencimiento personal. Es el propio sujeto quien debe propiciar la paz, matando con el amor las incontinencias del propio yo. Y, esto cuesta. Cuesta la propia muerte, por el anonadamiento personal, que es la humildad y no el apocamiento: Libertad. La libertad es el don de ser perfecto como el Padre. La perfección es santidad o sea plenitud. El Padre en el misterio de la Santísima Trinidad es la expresión más alta de toda perfección. En El y por El, todo es perfecto, porque Él es el Perfecto y, en El y con El y como El, son perfectos en sí, en igual grado de perfección el Hijo y el Espíritu santo.
5. Escuchar la Palabra de Dios es escucharlo a Él; porque El es la única Palabra por El, en El y desde El; tiene sentido la Palabra en la que toman sentido todas las palabras, o sea el hombre y lo del hombre. El hombre es, porque Dios es. O sea: el hombre es una consecuencia vital del ser de Dios, quien es en sí, desde siempre y para siempre.
6. Vivir la Palabra de Dios es nutrirse de Ella, asimilándola hasta no ser otra realidad en sí, que la acción real de la Palabra de Dios en el que cree.
7. Practicar la Palabra de Dios es obrar según sus mandamientos.
8. Quien escucha, vive y practica la Palabra de Dios, deja que Dios haga desde el, lo que Dios quiere hacer en él y en el mundo.
9. El resultado de escuchar, vivir y practicar la Palabra de Dios es la salvación, plenitud o felicidad que Dios quiere para el hombre y para todo lo del hombre.
10. Escuchen, vivan y practiquen la palabra de Dios.
11. Oren, oren, oren...
Oren siempre...Sean oración.
12. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempreVirgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
