Lección 800 ¡Rectifiquen! ¡Rectifiquen!
Leccion Numero
800
Lección
Nº 800
¡Rectifiquen! ¡Rectifiquen!
- Rectificar es cambiar o corregir. Es igual a conversión.
- Conviértanse. Sean vírgenes.
- El Reino de Dios está cerca: rectifiquen sus actos; desanden los pasos mal andados; cambien de rumbo. ¡Conviértanse!
- Deténganse. Hagan alto. Piensen, mediten, reflexionen. Tomen en serio sus propias actitudes.
- Cuídense a ustedes en sí. No obren como ciegos que pretenden guiar a otros ciegos; no sea que esforzándose en pretender salvar a otros, ustedes se condenen.
- Despierten. Esta es hora de velar despiertos. Recuerden esto: "El malo, mi enemigo, no quiere perderlos. El anda como león hambriento, asechándolos sin tregua queriendo devorarlos”. No le teman; pero huyan de él; no se dejen alcanzar. Sus garras son mortales.
- Recuerden el cuento de caperucita roja. El malo, mi enemigo, es malo y mentiroso, como el lobo de ese cuento. Sepan cómo librarse de sus asechanzas, descubriendo sus mentiras: una de ellas, es el camuflaje. El sabe disimular sus garras y colmillos. ¿Lo entienden?
- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Acta Status
revisada
