Lección 893 Sean eco de la Palabra de Dios.
Leccion Numero
Lección
No. 893
Sean eco de la Palabra de Dios.
1. Dios es la Palabra, el Verbo.
2. Jesucristo es la Palabra encarnada, el Verbo de Dios hecho hombre en la virginidad de mis entrañas.
3. Yo soy Eco de la Palabra encarnada. Esto es: soy Eco de Jesucristo.
4. Como Eco de la Palabra de Dios, soy, a la vez, Señal, la Señal de Jesucristo.
5. En días como éstos, cuando parece que Dios no existe, por su silencio, escúchenlo en mi y permítanme guiarlos hacia Él, señalándolo con mis actitudes.
6. No se queden solos y perplejos cuando no lo encuentren, vengan entonces a mí y yo los guiaré a Él. Y créanme: en mí lo encontrarán, porque Él está siempre en mí, igual en la tierra que en el cielo.
7. Sean mansos y humildes como Él, mi Hijo, Jesucristo. Si lo son, verán las maravillas de Dios.
8. Nada justifica despreciar a quien Dios ha engrandecido haciéndola su Madre, en la persona de Jesucristo, el Santo de los santos. O, ¿será que quienes obran en contra de Dios, con su prudencia y con su sabiduría personales, son más sabios y más prudentes que Dios?
¿Qué justifica no entrar por escrúpulos, donde Dios entró y permanece?
9. No sean niños, sean como niños, se los ha dicho mi Hijo muchas veces. Por tanto: vengan a mí como niños y encontrarán con seguridad al Santo de los santos, como lo encuentran en el cielo y en todos los sagrarios de la tierra.
10. Sean humildes, sean prudentes, sean como niños.
11. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
12. Imítenme.
Por hoy basta
Sean benditos con las bendiciones de mi Hijo y en su Nombre.
Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón
para que hoy día
haga tu voluntad
y este contigo.
Amén.
