Lección 415 Conviértanse
Leccion Numero
415
Lección
Nº 415
Conviértanse
- La conversión es cambio.
- El cambio requiere transformación.
- La transformación que cambia debe ser integral: en todo y de todo, hasta que sean diferentes de lo que son.
- La transformación que cambia es un proceso constante, creciente y progresivo. Es el estado proceso de virginidad.
- La virginidad no se logra sin la gracia de Dios, la cual requiere aceptación.
- Dios nunca violenta la libertad del hombre. Él la respeta y dignifica.
- Si ustedes son de Dios, respeten, como Él lo hace, la libertad y dignidad de los otros sus hermanos.
- El Encuentro con Dios y su amistad deben llevarlos al encuentro y ejercicio de la libertad.
- Donde Dios está hay libertad; porque la libertad es propia de Dios.
- Donde no hay libertad Dios no está.
- Ustedes huyan de donde no hay libertad y de lo que no da libertad. Eso es conversión.
- Pasar de la esclavitud a la libertad eso es conversión. Conviértanse.
- Preguntarán ustedes, frente a lo anterior: "Señor: ¿eso no contradice nuestro estado proceso de esclavitud a la Esclava de Dios?"... Y Yo respondo: No. No es contradictorio. Ser esclavo o servidor de la Esclava o servidora de Dios es ejercer con libertad la libertad de aceptar la libertad.
- Dios no ha hecho esclavos. Ser esclavo o servidor de la Esclava o servidora de Dios es disponerse, con libertad, a cumplir la voluntad de Dios que es esa: "Que sean libres, como Él."
- Dios no quiere esclavos. Ha hecho hombres a su imagen y semejanza. Esto es libres y para libertad, tal como Él.
- Dios da libertad. Por eso dice: "Gustad y ved cuán grande es el Señor."
- Cada quien da de lo que tiene. Dios es Libre, el Libérrimo. Lo que Él tiene es lo que Él es. Eso da, por consecuencia. Dios da libertad.
- El malo, enemigo de Dios tiene esclavitud, porque es esclavo. El es el verdadero y esencial esclavo. Por eso lo que él da es de lo que es y lo que tiene.
- Entre lo que se tiene y se da está la diferencia que señala a Dios, el Libérrimo, o al malo, enemigo de Dios, el esclavo. Donde hay libertad está Dios. Donde no hay libertad está el malo, enemigo de Dios.
- La libertad es equilibrio y plenitud. Por eso es armoniosa y da felicidad. Esto es lo que Dios da.
- La esclavitud es lo contrario y sólo produce un espejismo de libertad, que es el libertinaje.
- El libertinaje es desequilibrio e insatisfacción. Por eso es inarmónico y da infelicidad.
- El libre, no importa la situación en la que se halle ni las circunstancias que lo rodeen, es feliz y tiene equilibrio. Pedro y Pablo, encarcelados, fueron testigos de la libertad.
- El libre es el verdadero rico. La riqueza del libre no es perecedera y nadie se la quita. Por eso el libre puede hacerse como esclavo, justamente porque no lo es. Ese es el equivalente de hacerse como niño, que aconseja Jesús, para ganarse el reino.
- Entender esto, es el secreto para la vida eterna. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, lo entendió, por la gracia de Dios. Y, por la misma gracia de Dios, se le entregó totalmente, como Esclava o servidora, por lo cual es libre, la libérrima, como eco o reflejo del Libérrimo, que es Dios. Imítenla.
- La esclavitud a la Esclava de Dios es señal de libertad, por consiguiente lo es de conversión, transformación o cambio.
- Sean prudentes. ¡Conviértanse!
- Para convertirse ya saben el secreto: Sean vírgenes. Esto es limpios y libres de todo lo que no es de Dios.
- Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
- Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
