Lección 1.286 Den frutos donde son sembrados
Leccion Numero
Lección
No. 1.286
Den frutos donde son sembrados.
1. Jesucristo, el Hijo de Dios, la segunda Persona de la Santísima Trinidad es Dios, Uno con el Padre y con el Espíritu Santo, porque, Él es el que Es.
2. Para ser Yahvé, el que Es, por serlo, es Él y no otro. Se lo identifica por su autenticidad, en quien, como en la Luz, no tiene cabida la ambigüedad. Es el que Es. Es Dios.
3. Quienes son de Dios, por el querer de Él, y por su gracia, están llamados a ser como Él, unos y únicos, en su manera de ser y de hacer. Para eso fueron creados a su imagen y semejanza.
4. Los hijos de la Madre de Dios, tienen la gracia de poder identificarse, por el sello de hijos de Dios, que les permite ser cristianos. Si no lo son, no son nada y, por lo mismo, no pueden ser reconocidos como hijos de su familia, por su adopción en el misterio del cuerpo místico de Cristo.
5. Si ustedes, los hijos de la Madre de Dios, no viven y obran como la Madre que tienen, cuyo estilo es el de Jesucristo, que Ella copia con fidelidad, y que es el Estilo de Dios, no son lo que pregonan, porque nadie es lo que no es.
6. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
7. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
