Lección 1.480 Sean testigos. Testifiquen.

Leccion Numero

1480

 

Lección

Nº 1.480

 

Sean testigos. Testifiquen.

 

 

 

1.       No importa cuantos sean; ustedes testifiquen. Recuerden que, en tiempos del diluvio universal, no hubo más que un solo testigo del poder de Dios. Los otros se burlaban. El resultado de la una y de la otra postura es conocido: Noé tenía la razón.

 

2.       Jesús, Él solo fue el único que dió testimonio del ahora de su Padre del cielo. Por ese testimonio pagó un precio caro: el más caro conocido y que se conocerá; pero Él tenía la razón: Dios creó la salvación como un presente del Paraíso que existe con destino a todas las personas que la acepten. Piensen, mediten, reflexionen.

 

3.      Jesucristo es el nuevo amanecer de cada día para todos aquellos que lo acojan. ¿Quienes? Todos. Aun los más abyectos, quienes, al acogerlo, se convierten en salvados por la gracia de Dios y, como consecuencia en testigos misioneros: basten dos ejemplos: Zaqueo y María Magdalena.

 

4.      Oren, oren, oren...

       Oren siempre.

       Sean oración.

 

5.      Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

 

 

Acta Status

corregida
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