Lección 1.483 Testifiquen, testifiquen, testifiquen.
Leccion Numero
Lección
Nº 1.483
Testifiquen, testifiquen,
testifiquen.
1. Sean testigos auténticos del ser y del quehacer de Dios. Si ustedes lo señalan y lo muestran, Él se demuestra por sí. Sólamente Él se demuestra. Y, eso basta. La única condición es la entrega absoluta de ustedes a la voluntad de Él, libre, voluntaria y conscientemente.
2. Jesucristo, ni forza la voluntad del hombre, ni le impone su propia voluntad a la del hombre, aunque lo que persiga sea lo apropiado como ocurre con la salvación.
3. El respeto a la voluntad, a la libertad y al libre albedrío del hombre es la lección estrella con la que Dios enseña a proceder en la relación con el hermano. Por tanto, ustedes aprendan a ser respetuoseos con el otro; porque para Dios la dignidad del hombre es reflejo de su propia dignidad.
4. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
5. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
